Serás parte de Mí

 

 

   Ahora serás parte de Mí y uno Conmigo, adornando cada uno de tus miembros de Divinidad y de Luz, de incorrupción y de bienaventuranza, para hacerte aceptable para Mí, tu Dios y Rey. De repente, el mundo del pasado parecerá esfumarse poco a poco en ti con todo su contenido, para siempre. Y en un solo instante, la impasibilidad, la virtud angélica, florecerá en tu corazón. Del mismo modo, una sensación espiritual de lo que será estar cerca de la Visión Beatífica se producirá instantáneamente. Una diversidad de virtudes angélicas será desde entonces tu corona, pues eso es lo que te ofreceré como don para lograr la perfección. El Dios Absoluto, entonces, se entrelazará contigo en medio de los delicados aromas de la Cámara Nupcial, y será uno contigo, englobándote enteramente en Su Luz hasta que tú mismo te conviertas en luz.

 

  Envuelto en Mi Santo Espíritu:

 Tu boca será Mi Boca;

Tus miembros, Mis Miembros;

 Tus ojos, Mis Ojos;

Tus palabras serán Mis Palabras.

 Tus actos y pensamientos serán todos divinos.

 

  Desde entonces, todo tu ser y toda tu alma, resplandecientes, estarán animados por Mí. Éste será el comienzo de tu nueva vida en Mí...

 

Yo te poseeré

y tú, a tu vez, Me poseerás.

El anhelo por tu Esposo nunca se verá satisfecho;

 aunque estarás saciado de Amor Divino,

tu sed seguirá aumentando...

Yo seré, tu Copa mística,

tu divina Liturgia,

la llama de tu corazón,

tu dote radiante,

tu Sol resplandeciente,

tu Sagrada Comunión,

tu alimento inmortal.

 Yo seré el verso de tu Salmo,

la dorada luz del sol en tus ojos,

tu tangible vestido de bodas,

tu reposo y tu descanso.

 Yo seré tu dulce abrazo íntimo

 y el soplo perfumado de tu alma.

 

  Ahora que te tengo junto a Mí, puedes retirar el velo de Mi Rostro para contemplar Mi Divinidad.

 

Cuanto más Me veas,

más aumentará tu amor.

Tu corazón, a punto de estallar,

deseará amarme aún más.

Tu amor por Mí se convertirá en pasión.

 

Las virtudes infundidas por el Espíritu Santo al conquistar tu corazón para que viva sólo para Mí, seguirán aumentando tu amor hasta que se produzca en ti una herida incurable: 

 

Simbolismo de nuestro perfecto e indisoluble matrimonio espiritual,

Simbolismo de nuestra unidad,

 Simbolismo de tu bienaventuranza,

Simbolismo de nuestra perfecta unión Divina,

Simbolismo de que has saboreado la Vida.

 

  Quien esté unido a Mí estará rodeado de virtudes diversas. Yo vallaré Mi delicioso jardín con esas virtudes y lo sellaré con la virtud angélica, la impasibilidad, para que alcance la perfección.

  El Santísimo que transciende el cielo y la tierra te puede ayudar a conseguir tal libertad por medio de Su Gracia:

 

Libre de sentimientos y tentaciones carnales,

Dándoles muerte;

Aniquilando esos malos olores,

 Sustituyéndolos por una luz fragante.

 

   Yo te ofreceré, una vez unido a Mí:

 La verdadera libertad de la carne,

 y cristalizaré tu espíritu de un modo tan inefable

que parecerás como un diamante.

 

Yo, que soy el Absoluto, infundiré en ti:

 

El deseo de adorarme,

El deseo de estar permanentemente dentro de la Vida,

El deseo de estar ataviada de luz perfumada,

El deseo de que Yo siga exhalando sobre ti

Mi perfume para mantener viva Mi Llama en ti.

Ahora que te tengo junto a Mí,

 Rodeado de Mi resplandor,

 Envolviéndote en Mi Gloria,

te tengo injertado en Mí.

 

  Y tú que has leído hasta aquí esta Oda, ten ansia de buscarme y de desvelar también Mi Santo Rostro en la Cámara Nupcial. Desvela Mi Santa Faz y aprende a contemplar Mi Belleza y Mi atractivo. Luego, como en trance, también tú Me abrazarás, mientras te irás difuminando en Mi Luz. Yo brillaré en todos tus miembros, y los que te vean serán incapaces de distinguir una luz de la Otra... Búscame muy conscientemente, ten sed del Amor, persígueme, trata de alcanzarme...Por ti reduzco mi paso, para permitir que Me encuentres.

 

¿No deseas la Vida?

Mi Presencia en ti es Vida,

por tanto, entra en la Vida.

Yo soy la Puerta

que conduce a la Vida Eterna.

 

  Yo soy tu Copa Mística y, una vez que bebas de ella, un manantial de vida brotará de tu interior. Una vida transcurrida Conmigo es realmente una vida transcurrida en contemplación de lo Divino, recibiendo inefables bendiciones que transcienden la mente y el entendimiento. Entonces, los deleites de esta tierra perderán simplemente su valor, pues el Esposo te saturará, en su lugar, del agua de la Vida, elevándote hasta el tercer cielo. El Paraíso es estar entrelazado Conmigo, tu Dios, en nuestros desposorios espirituales, haciéndote uno con la Divinidad. Inmerso en Mí, tendrás sólo un deseo que será darte incesantemente a Mi Voluntad, al mismo tiempo que Yo Me daré incesantemente a Mi amado.

 

 Estas son Mis dulces Odas

que Yo he cantado ahora para todos vosotros,

Mi dulce Doctrina,

Mi Diálogo

que toda alma debería oír.

 

  

          

Portada

Página anterior y principal (Meditaciones)

  Página Siguiente  (¿Qué es la Vida Eterna?)

 

 

Páginas nuevas:

Videos de música religiosa (popular)

Rosarios, Coronas y Coronillas

 

 

Esta página pertenece al sitio  "Oraciones y Devociones Católicas"

Visite siempre la Portada del sitio, siempre hay algo nuevo ahí.