Dios Padre

Hay una tremenda lucha en los niveles celestiales

 

Dios Padre habla a sus hijos

 

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Cuando se necesitan dones y regalos especiales, vosotros Me los tenéis que pedir, porque si no estaría afectando vuestro libre albedrío.

Vosotros sois los que tenéis la culpa de que vuestra humanidad esté en esta situación que estáis viviendo.

En las Sagradas Escrituras estoy Yo, está Mi Hijo, está Mi Santo Espíritu, que Somos los Maestros que os enseñamos lo mejor que vosotros debéis tener.

¿Por qué no entendéis, Mis pequeños, todo esto, que por Gracia Divina se os está comunicando a toda la humanidad?

Hay una lucha tremenda espiritual en los niveles Celestiales, los ángeles, los santos, y aún las ánimas del Purgatorio, luchando contra las fuerzas de Satanás.

 

 

   

 

Primer Misterio, Habla Dios Padre

 

Sobre: Cuando se necesitan dones y regalos especiales, vosotros Me los tenéis que pedir, porque si no estaría afectando vuestro libre albedrío.

 

Hijitos Míos, ahora estáis viendo alrededor del mundo, cómo la maldad ha ido contaminando todo y a todos. Lo que estáis viviendo no es lo que Yo quise para vosotros, pero vosotros, porque os alejasteis de Mí, habéis dado la espalda a Mis Enseñanzas, habéis dado la espalda a las Leyes que Yo os di, es por eso que Satanás ha tomado el poder mundial en todos los niveles de vuestra existencia, pero así como él ha diseminado su maldad y se ha introducido por todos lados y en todas las almas, pronto, también, va a llegar el momento en que Mi Amor cubrirá la Tierra entera. Será como un río caudaloso que nadie lo podrá detener, todo lo que está contaminado, purificado quedará.

 

Ahora veis por toda la Tierra, cómo la maldad ha contaminado todo y os cuidáis mucho más ahora que en tiempos pasados, porque sabéis que la maldad está caminando por vuestras calles y, esto es alrededor del mundo, Mis pequeños, en algunos países más, en otros países menos, pero ya Satanás, ahora se siente muy envalentonado, porque su maldad claramente se puede ver por todos los lugares de la Tierra a donde vayáis.

 

Mis pequeños, como os dije, Mi Amor llegará como un torrente que nadie podrá detener e irá purificando todo aquello que ahora está contaminado. Pero os podréis preguntar que cuándo llegará este torrente de Amor que Yo os enviaré, y Yo os respondo, que será cuando vosotros Me lo pidáis.

 

Sí, Mis pequeños, Yo no puedo daros algo que vosotros no Me pidáis, ciertamente os doy Mi Protección como Padre, pero cuando se necesitan dones y regalos especiales, vosotros Me los tenéis que pedir, porque si no estaría afectando vuestro libre albedrío. Yo os respeto, y no os obligo a que toméis, aún lo más bueno que Yo os pueda dar, porque hay muchas almas, aunque no lo creáis, Mis pequeños, que rechazan lo Mío y, a pesar, de que están viendo de que lo que se les está dando viene de todo un Dios que los ama, ellos no desean tener lo Mío. Estas almas quieren  mantenerse en el pecado y en la maldad.

 

Para muchos de vosotros creeréis que esto es inaudito, incomprensible, pero existe, Mis pequeños, hay almas tan maleadas, tan satanizadas, que no quieren saber nada de Mí, vuestro Dios y Yo no puedo obligaros, pero vosotros sí podéis ayudarles a través de vuestra oración y eso es lo que Yo necesito de todos vosotros. Os lo he repetido múltiples veces, que a través de Mi oración y por vuestra intercesión, sí puedo hacer llegar Mis Bendiciones y Mis regalos a las almas, aunque ellas no lo hayan pedido, pero vosotros Me lo pedisteis, y es así como Yo puedo actuar. Yo no impongo, pero vosotros, por pedírmelo, Yo se lo concedo a esas almas necesitadas.

 

¿Veis cómo Mi Misericordia tiene múltiples formas para actuar?, y vosotros deberéis utilizar estos trucos de Amor, para que de Mí salgan Bendiciones para vuestros hermanos. ¡Es tanto el Amor que Yo quiero derramar sobre todos vosotros, pero ved ahora cómo Mi Amor se ha desperdiciado tanto!

 

Tantos de vuestros hermanos que podrían estar haciendo un bien, se han volcado hacia el mal o simplemente a la negligencia y al no querer saber nada de Mí ni de lo Mío, no quieren compromisos, no quieren mantener Mis Leyes en su corazón, no respetan ni piden respeto de sus hermanos y, aún así, quieren tener acceso a todos Mis Bienes y esto no puede ser.

 

Manteneos, Mis pequeños, en oración, pidiéndome a Mí, vuestro Dios, que derrame Mis Bendiciones sobre estas almas tan necesitadas. Ellas no se dan cuenta qué tan necesitadas están, pero ya a estas alturas de Mis Enseñanzas y de lo que os he dado, ya podéis ver y aun palpar las necesidades, ya sea de la Iglesia, de la humanidad, de muchos pueblos y de muchas personas, porque ya habéis sido sensibilizados en el Amor, ya no actuáis como una gran mayoría de vuestros hermanos que solamente vienen de paso sobre la Tierra, pero de una forma muy insignificante, no quieren trabajar para Mí, quieren que ya se termine en un momento dado esa obligación de trabajar para Mí. Son almas irresponsables, son almas que simplemente no están Conmigo ni quieren vivir para Mí.

 

Orad mucho, Mis pequeños, porque estaréis viendo cómo se van acrecentando los problemas mundiales, pero sobre todo los personales, esto es, que la espiritualidad de las almas irán cada vez más hacia abajo, hacia lo del mundo, hacia lo del pecado. Salvad almas, Mis pequeños, para que vuestra salvación también sea muy fácil y, además,  muy agradable por todas las Bendiciones que Yo voy a derramar sobre vosotros.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

 

Segundo Misterio, Habla Dios Padre

 

Sobre: Vosotros sois los que tenéis la culpa de que vuestra humanidad esté en ésta situación que estáis viviendo.

 

Hijitos Míos, ciertamente estáis viviendo momentos difíciles en toda la humanidad, pero os quiero decir una cosa, vosotros estáis haciendo estos momentos más difíciles de lo que debieran ser.

 

Ciertamente Satanás tiene un poder maligno muy grande, pero es controlable, Mis pequeños, es controlable y vosotros, por vuestra culpa, porque os habéis apartado de la oración, os habéis apartado de Mis Mandamientos, os habéis apartado de una vida de bondad, de respeto a vuestros hermanos, de amor entre todos vosotros, le habéis dejado libertad para que él actúe. Todo el mal que se ha diseminado sobre la Tierra y que ha estado tomando fuerza muy grande, es por vuestra culpa, porque tenéis todo lo necesario, todas las armas espirituales necesarias para controlarlo y aún eliminarlo.

 

Y os preguntaréis cuáles son estas armas, primeramente es vivir en el estado de Gracia, porque si no estáis en estado de Gracia no podéis tener esa comunicación de oración Conmigo, con vuestro Dios, con el Cielo entero. El estado de Gracia os asegura esa vida espiritual profunda, ése acercamiento con los Poderes del Cielo, esa sensibilización que todos debierais tener en lo espiritual para confiar plenamente en Mí, vuestro Dios, sabiendo que Yo puedo controlar todo, pero siempre y cuando vosotros pongáis de vuestra parte. Si vosotros no pedís ayuda Yo no os la puedo dar en totalidad, ciertamente os voy cuidando porque la fuerza de Satanás es tremenda y no la soportaríais, pero os voy cuidando en parte, para que vosotros vayáis sintiendo también, el desprecio, la negligencia, de todo lo que llega a Mí, vuestro Dios. Habéis aceptado ya en vuestra vida, la vida de maldad que ahora estáis viviendo, le habéis dado libertad a Satanás para que camine por vuestras calles y ahora estáis sufriendo porque salís con temor a la calle, a la ciudad, al campo, a vuestras carreteras, aún a vuestro negocio. Ya no estáis seguros de que si salís, vayáis a regresar. En ciertos lugares de la Tierra se ha incrementado muchísimo esta maldad y esta inseguridad, pero es por vuestra culpa, Mis pequeños.

 

Por otro lado, también tenéis, además de vuestro estado de Gracia, el Alimento Divino, la Sagrada Eucaristía, tenéis la Misa, en donde entráis en contacto íntimo Conmigo, con vuestro Dios, pero vosotros mismos la rechazáis. Con trabajos vais los domingos para cumplir, en cierta forma, con el precepto, pero, ¿cuántas veces no lo hacéis de mala gana, o por obligación y no por gusto?, y así, esos momentos que debieran ser de gran alegría para vosotros y para Mí, por teneros en Mi Casa, los desperdiciáis y no salís llenos de Gracias y Bendiciones como debierais salir después de la Santa Misa y, quizá, hasta salgáis peor que cuando entrasteis, porque desperdiciasteis el tiempo y pasasteis distraídos dentro de Mi recinto Sagrado.

 

Mi Hija, la Siempre Virgen María, en todas Sus apariciones, os ha insistido sobre el rezo del Santo Rosario y Ella misma os lo dijo, que a través del rezo del Santo Rosario podríais detener fácilmente las potencias satánicas, que el Santo Rosario era el arma más poderosa para estos tiempos, de gran ataque y maldad de parte de Satanás hacia vosotros y, ¿qué hacéis cuando se os pide que lo recéis?, ponéis innumerables pretextos para no rezarlo y, por consecuencia, os estáis perdiendo de una protección grandísima que os da Mi Hija, la Siempre Virgen María.

 

Tenéis las Enseñanzas de Mi Hijo, que si vosotros las siguierais y fuerais ejemplo, iríais reconstruyendo un mundo de verdad y de amor. Pero otra vez, vosotros no queréis negaros a vosotros mismos, no queréis vivir en santidad, sino en pecado, en maldad, porque se os hace divertido vivir en el pecado, en los vicios, en la droga, en la corrupción, en la inmoralidad y luego, ¿qué viene de eso?, que a Satanás le dais fuerza, porque estáis aceptando lo que él os da, lo que él enseña, lo que él promueve. En cambio, no vais luchando contra esa vida de pecado y de maldad que os aleja de Mí, y os aleja, precisamente, de vivir una paz verdadera en vosotros mismos y entre vosotros mismos.

 

Os repito todo esto, para que os deis cuenta de que vosotros sois los que tenéis la culpa de que vuestra humanidad esté en esta situación que estáis viviendo y, a pesar, de que Me negáis y hasta Me atacáis, porque os habéis vuelto instrumentos de Satanás al hacer lo que él os pide y lo que él promueve, Yo os cuido, porque sois tan pequeños y tan tontos, que no apreciáis Mis Bellezas, Mi Amor. Tantas riquezas espirituales que desperdiciáis y que pudierais con ellas crecer y tener mejores cosas que las que tenéis ahora y que tomáis por divertidas, pero que después se volverán contra vosotros y os aplastarán, os quitarán la paz, os quitarán la vida espiritual y aún la vida humana, posiblemente.

 

Tenéis que cambiar todo, vosotros, Mis pequeños. Tenéis que luchar contra todo aquello que habéis ganado por vuestra negligencia y por vuestra tontería, si queréis un mundo bello, un mundo lleno de amor, un mundo de una fraternidad Celestial, vosotros tendréis que luchar por ello. Deberéis empezar ya a hacer a un lado todo aquello que os está dañando, que está dañando vuestra alma, que está dañando vuestro cuerpo, que no os está dejando nada bueno para vuestro desarrollo físico y espiritual.

 

Yo voy cuidando a la humanidad para que no cometa errores tan graves como para que se pueda destruir a sí misma, pero deberéis luchar para que todo esto se componga, o si no tendréis que sufrir por vuestra tontería y vuestra negligencia. Espero entendáis, Mis pequeños, con éste recordatorio que os doy.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

 

Tercer Misterio, Habla Dios Padre

 

Sobre: En las Sagradas Escrituras estoy Yo, está Mi Hijo, está Mi Santo Espíritu, que Somos los Maestros que os enseñamos lo mejor que vosotros debéis tener.

 

Hijitos Míos, la Verdad es Única y es esa, la que emana de Mí, vuestro Dios. Tenéis, alrededor del mundo, millones y millones de libros escritos por vosotros o por vuestros hermanos, pero una gran mayoría de ellos, en lugar de llevaros a crecer, os llevan al error, hacia la mentira y otros muchos, a separaros de Mí.

 

Os he dicho que el único libro que tiene la Verdad absoluta, es la Santa Biblia y es la que os va ayudar a vosotros a llegar a Mí, a trascender a una vida que aun no queréis comprender la gran mayoría de vosotros. No la deseáis porque no la buscáis.

 

Si vosotros leyerais con Sabiduría Divina, la cual Me debéis pedir, la Santa Biblia, aprenderíais muchísimo más que leer cientos y cientos de libros que tenéis sobre la Tierra, que muchos de ellos no os van a dar, ni Sabiduría ni los consejos para llevar una vida perfecta con la que debierais vivir, para que fuerais creando este mundo bello que Yo quiero entre vosotros.

 

Estáis desperdiciando Palabras Divinas, Consejos Divinos, una forma de vivir como lo que Yo quiero, Mis pequeños. Tenéis todo en las Sagradas Escrituras para que os perfeccionéis en el Amor, y si vosotros siguierais esos Consejos que se os dan ahí, es cuando crearíais el pueblo de Dios, que Yo quiero que se dé ya sobre la Tierra.

 

¿Por qué desperdiciar vuestro tiempo y vuestro dinero, leyendo cosas impropias, malsanas, que nada os dejarán para vuestra vida? Porque al leer eso, os desvían algunos autores o simplemente no os dejan nada bueno para que podáis crecer. Una gran mayoría de ellos no os van a ayudar a vuestro crecimiento espiritual, otros, ciertamente, escriben buenos libros, pero es que están basados precisamente en la Sabiduría de las Sagradas Escrituras y aún así, deberéis pedirme discernimiento Santo, porque hay autores que cambian Palabras o sentido de lo escrito en las Sagradas Escrituras y que también os pueden desviar.

 

Mis pequeños, no desperdiciéis ya vuestro tiempo en las cosas del mundo, centraos en lo que os va a ayudar a vivir correctamente ahora y eternamente. Ayudaos los unos a los otros a crecer con la Sabiduría que vosotros vayáis entresacando de lo escrito en las Sagradas Escrituras.

 

Muchas veces os quejáis de que seríais mejores si tuvierais un maestro que os indicara qué hacer, y en las Sagradas Escrituras estoy Yo, está Mi Hijo, está Mi Santo Espíritu, que Somos los Maestros que os enseñamos lo mejor que vosotros debéis tener. No tenéis pretexto si no acudís a las Sagradas Escrituras. Es por vuestra negligencia o por vuestra tontería, porque la tenéis al alcance de vuestra mano. Pagáis, a veces, precios exorbitantes por lecturas que no os van a dejar nada bueno para vuestra vida, y es más, hasta os pueden llevar hacia el error, como ahora se está dando tanto con las lecturas para niños y jóvenes, que es en donde está atacando más Satanás para destruir la espiritualidad de Mis pequeños. Pagáis grandes precios por colecciones de libros que os van a dañar fuertemente a vuestra mentalidad y a vuestra espiritualidad y no acudís al Libro Perfecto que os va a llevar a las alturas y os acercará a Mí, vuestro Dios.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

Cuarto Misterio, Habla La Santísima Virgen María

 

Sobre: ¿Por qué no entendéis, Mis pequeños, todo esto, que por Gracia Divina se os está comunicando a toda la humanidad?

 

Hijitos Míos, Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María, ciertamente Satanás Me teme, no quiere saber nada de Mí, sabe que, en Mi Pequeñez, Soy más poderosa que él. En su soberbia, se siente grande y hasta se atreve a luchar contra todo lo que viene de Mi Hijo, contra todo lo que viene de Nuestro Dios.

 

Pero por la protección tan grande, tan fuerte, que tengo de Mi Dios, en Su Santísima Trinidad, él Me teme y Me ataca y ataca a todos aquellos que Me siguen, que Me invocan, que Me aman.

 

Son tiempos en que Nuestro Dios, en Su Santísima Trinidad, ha permitido que Yo venga a ayudaros, Mis pequeños, pero Satanás, el enemigo de Nuestro Dios y de todo lo Bueno que venga de Él, ha luchado para que muchos, muchos hermanos vuestros ya no se acerquen a Mí, que no Me invoquen buscando Mi ayuda y protección y hasta se mofan de Mí y de Mi Santo Nombre.

 

Yo Soy vuestra Madre, y Soy vuestra Madre, por distinción, muy especial de Mi Hijo Jesús. Soy, por la Santísima Trinidad, Soy Su Criatura, Su Pequeña, Su Esclava. He sido Creada por Nuestro Dios, en Su Santísima Trinidad, para servirle en la Redención del género humano, primeramente, trayéndoos a Mi Hijo y enseguida, siendo vuestra Madre, para que vengáis a Mí y Yo os lleve a Mi Hijo.

 

Satanás, sabe del Poder que la Santísima Trinidad Me ha otorgado contra sus fuerzas satánicas y por eso Me ataca tanto, porque en Mi pequeñez, él no pueda nada contra Mí y Yo sí puedo todo contra él y que, ciertamente, acabaré aplastando su cabeza, protegiendo, así, a la humanidad entera contra su ataque y su maldad.

 

Hay tantos pequeños Míos, hermanos vuestros, alrededor del mundo, que han aceptado el engaño de Satanás, de tal forma, que ni siquiera Me invocan, que no quieren saber de Mí y hasta Me atacan cuando se nombra Mi Nombre.

 

No os dejéis engañar ya, Mis pequeños, que Yo he de venir a aplastar la cabeza de Satanás y esto será rápido y se acortará el tiempo si vosotros os acercáis a Mí, vuestra Madre, la Siempre Virgen María y oráis, para que el tiempo se acorte. El tiempo de la prueba que estáis padeciendo, se puede aumentar a niveles muy altos y muy feos contra vosotros, pero los podréis disminuir y aún cancelar si viene en vosotros un arrepentimiento de corazón, primeramente, pidiendo perdón por vuestros pecados y enseguida, un deseo grande de cambio de vida hacia las Enseñanzas de Mi Hijo y hacia el respeto de las Leyes que Nuestro Padre Dios os dio.

 

¿Por qué no entendéis, Mis pequeños, todo esto, que por Gracia Divina se os está comunicando a toda la humanidad? Entended, Mis pequeños, que vosotros podéis detener toda esta maldad y que solamente se requiere vuestro cambio de actitud y de vida, o ¿acaso queréis esto y peor para vuestros hijos, para vuestros descendientes y aun para vuestra propia persona?

 

Estáis en un error si queréis mantener toda esta maldad sobre la Tierra, o ¿es que acaso no os amáis a vosotros mismos ni amáis a vuestros seres queridos?

 

Tenéis que detener ya todo esto, Mis pequeños, a través de ese deseo grande de ser mejores, de obedecer los deseos de Nuestro Dios en Su Santísima Trinidad.

 

Nuestro Padre, Nuestro Dios, está esperando vuestro cambio, vuestro cambio personal, vuestro cambio íntimo de corazón para detener toda esta maldad que os rodea y os está asfixiando. Detened ya todo esto, Mis pequeños, aborreced la maldad de Satanás que habéis permitido entrar a vuestro corazón, en vuestra mente, en vuestra sociedad. Dejad que todo lo que viene de Nuestro Dios os invada y os purifique. Cosas bellísimas están esperando llegar a la humanidad, pero vosotros tenéis que eliminar primeramente lo malo y sobre todo, el deseo de querer seguir viviendo en lo malo. Os debiera dar asco estar viviendo como estáis viviendo ahora, aceptando toda esa maldad que os está destrozando, que os ha vuelto esclavos de Satanás.

 

Yo Misma os tomaré de la mano y os llevaré a cada uno de vosotros ante la Presencia de Mi Hijo y de la Santísima Trinidad, cuando vea que realmente, en vuestro interior, hay un cambio fuerte y seguro, un cambio en el cual estáis viviendo vivir en la virtud y en el Amor. Solamente cuando deis ese paso, es cuando empezaréis a ver los grandes regalos que Nuestro Dios tiene reservados para cada uno de vosotros, mientras tanto, estáis desperdiciando ese Paraíso Terrenal que ya debiera estar entre vosotros, rodeándoos, cubriéndoos.

 

Tenéis que pedir más Fe, para que podáis desear todo esto que se os ha prometido y el desearlo está implicando que estáis buscando una mejora en vuestra vida, para vosotros y para vuestros hermanos. Os repito, que es a través del deseo de corazón por el cual se irá dando todo lo bello que Nuestro Dios, en Su Santísima Trinidad, está esperando compartir con vosotros, para que gocéis junto con Él, junto con Nosotros, porque sois Sus hijos.

 

Luchad pues, Mis pequeños, contra vosotros mismos, contra vuestra negligencia, contra vuestra maldad y sacad ya, de vuestra mente y de vuestro corazón, todo aquello que os está dañando y que no permite que la Gracia de Nuestro Dios penetre y purifique todo vuestro ser.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

 

Quinto Misterio, Habla Dios Padre

 

Sobre: Hay una lucha tremenda espiritual en los niveles Celestiales, los ángeles, los santos, y aún las ánimas del Purgatorio, luchando contra las fuerzas de Satanás.

 

Hijitos Míos, estáis viendo lucha fraterna aquí en la Tierra, pero debéis saber que hay una lucha tremenda espiritual en los niveles Celestiales, los ángeles, los santos, y aun las ánimas del Purgatorio, luchando contra las fuerzas de Satanás. No os podéis imaginar este tipo de guerra que se está dando en el espacio, en los Cielos.

 

Debéis orar por ello también, porque muchos de vosotros no os imagináis esto que os estoy diciendo.

 

Ciertamente, he de vencer, Yo, vuestro Dios, con Mis Ejércitos Celestiales, a las fuerzas de Satanás, y éstas también se están dando sobre la Tierra, porque vosotros tenéis un cuerpo. Éstas luchas también están dentro del ámbito físico porque, la afectación que tenéis dentro de vuestro ser, en lo espiritual, se manifiesta en maldad visible, aunque, también lo bueno que tenéis dentro de vuestro ser, se manifiesta en actos buenos, que todavía se dan entre los hombres y esto es lo que no quiere Satanás, que haya Bondad, que haya Bien entre vosotros, que se vaya erradicando su maldad y por eso lucha tanto, para que se dé la maldad en su reino.

 

Él sabe que pronto quedará vencido, pero también él sabe que todavía os puede engañar y puede llevar a la condenación eterna a muchas almas que son inestables en espiritualidad. Muchas almas que, en éstos momentos, no han tomado un partido que defiendan con su propia vida, no se han declarado completamente en el Bien y hay otros, que tampoco se han declarado completamente en el mal por conveniencias humanas, pero la lucha está entre vosotros y en esa lucha muchos hermanos vuestros, que no tienen una fuerza espiritual estable, se mueven como se mueven las hojas con el viento, y digo hojas y no ramas, Mis pequeños, porque una rama es más fuerte y se necesita más viento, para moverla. Tenéis una espiritualidad tan mal nutrida, que por eso os movéis en conveniencia como se mueven las hojas.

 

Si tuvierais una Fe firme, que estuvierais bien plantados y bien arraigados en Mí, vuestro Dios, sería más difícil moveros y eso es lo que quiero que tengáis, Mis pequeños, que os acerquéis más a Mí, que busquéis más Mi Sabiduría Divina y que os llenéis de ella, para que Satanás no os pueda mover, ni aún con el viento más poderoso, que os mantengáis firmes ante la prueba, como lo que estáis ya padeciendo en estos momentos y contra todo lo que se ha de venir todavía.

 

Sed pues, esos árboles bien arraigados, pero también frondosos, para que deis mucho fruto, para que deis sombra, para que deis todo lo Bueno que habéis recibido de Mí, vuestro Dios.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

 

 

 

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