Yo vengo a vosotros

 

 

     
  
   Yo soy vuestro Buen Pastor que cuida de vosotros. Yo soy el Señor que, como un vigilante, vela por vosotros desde lo alto. ¿Cómo podría Yo resistir y no descender y tomar cualquier medio para llegar a vosotros cuando escucho vuestros lamentos y vuestra agonía? ¿Cómo podría resistir y no acudir presuroso a vosotros cuando veo a tantos de vosotros dirigirse a los fuegos eternos?.

   Yo vengo a vosotros de esta manera no para condenaros, sino para alentaros. Yo vengo a salvar al mundo. No vengo a condenar al mundo, pero el mundo se engañará de nuevo sobre los Tiempos, como se engañaron sobre el Tiempo de Mi Venida como Mesías y no Me reconocieron, sino que Me trataron a su antojo, entregándome a los paganos. De nuevo el mundo se ha engañado sobre los Tiempos del que ha sido puesto para allanar el Camino ante Mí. No reconocieron a Juan Bautista que había venido en toda rectitud como Elías, sino que lo trataron también a su antojo. Y hoy, una vez más, vuestra generación se engañará sobre los Tiempos, porque estos Tiempos no están a su favor. Yo he dicho que en los últimos días por venir, os enviaré a la tierra a Moisés y Elías, pero vuestra generación no los reconocerá, no les escucharán, ni les comprenderán, sino que los maltratarán, rechazándolos como rechazaron a Juan Bautista y Me rechazaron a Mí como Mesías.

  Yo he dicho que en los últimos días aparecerán muchos falsos Cristos y os he aconsejado guardaros de esos falsos Cristos que, en vuestros días, son las falsas religiones. Yo os he dado Mi Palabra y os he prevenido que no andéis en busca de esas sectas. Yo he dado a Pedro el encargo de Mi Iglesia y le he pedido que os alimente, que cuide de vosotros y que os ame.

  Yo os digo solemnemente: antes que esta generación haya pasado, todo lo que os he dicho se cumplirá. Por tanto no os dejéis engañar, sino resistid a vuestros adversarios, resistid a los que se oponen a Pedro. Yo mismo os daré una elocuencia para reconocer lo que hoy dice el Espíritu a las Iglesias, por lo cual, no preparéis vuestra defensa... La higuera está madura y Mi Reino está próximo a vosotros, ahora...

 Orad por los que no comprenden. Creer es también una gracia otorgada por Mí. Yo os he escogido y por eso seréis perseguidos, pero no dejéis que vuestros corazones se turben; amaos los unos a los otros y no juzguéis. Que este amor que os he manifestado sea el emblema de Mis nuevos discípulos, a fin de que puedan reconocer que vosotros venís de Mi Aprisco y que sois hijos de Dios y estáis en Dios. Hijitos míos, amaos los unos a los otros como Yo os amo. No pidáis señales, contentaos con lo que el Espíritu os da ahora. Yo os digo solemnemente que pronto habrá Un Solo Rebaño que será llevado y guiado por un Solo Pastor.

 Yo soy Espíritu y deseo que Me adoréis en espíritu y en verdad, y no con palabras muertas. Aprended, pues, a orar con vuestro corazón. Orad por toda la Iglesia, sed el incienso de Mi Iglesia y con esto quiero dar a entender que oréis por todos los que proclaman Mi Palabra, desde el Vicario que Me representa, hasta los apóstoles y profetas de vuestros días, desde las almas sacerdotales y religiosas hasta los laicos, a fin de que estén dispuestos a comprender que vosotros todos a quienes he mencionado, formáis parte de Un Cuerpo, Mi Cuerpo. Sí, vosotros todos formáis un solo cuerpo en Mí. Orad por los que se niegan a escuchar, para que estén prontos, en vez de estar reticentes, a escuchar un sermón o una revelación inspirada por el Espíritu.

 Orad para que puedan comprender cómo Mi Espíritu obra de diferentes maneras y cómo Mi Espíritu os enseña, os llama, os advierte. Orad para que dejen a Mi Espíritu expresarse libremente. Yo no revelo nada de nuevo.

 Yo os digo todo esto de antemano, para que vuestra fe no sufra quebranto cuando vengan tiempos más duros. Recordad, Mis pequeños, que aquel que jamás ha conocido una prueba, conoce muy pocas cosas. Yo, por Mi parte, velaré constantemente por vosotros, pero deseo que también vosotros Me ofrezcáis vuestro pleno abandono a fin de moldearos como Me place. Yo quisiera que seáis como la arcilla en las manos de un alfarero. Yo tengo la intención de remodelaros a todos a Mi Divina Imagen. Tengo la intención de devolveros la divinidad que teníais antiguamente, pero que la habéis perdido.

 
 
  
  

Portada

Página anterior y principal (Meditaciones)

 Página Siguiente (Vengan a Mí)

 

Páginas nuevas:

Videos de música religiosa (popular)

Rosarios, Coronas y Coronillas

 

Esta página pertenece al sitio  "Oraciones y Devociones Católicas"

Visite siempre la Portada del sitio, siempre hay algo nuevo ahí.