Comed de Mi maná vivo
y amad a Mi Madre

Yo, el Rey Ilustre, Majestad sobre todas las majestades, Soberano sobre todos los soberanos, te llamo por gracia para comer esta vez el Maná Vivo:
El Pan del Cielo en la forma de la Eucaristía
Y así, digo a esas iglesias cuyo clero no ha aceptado Mi Misterio: "volved a vuestro sano juicio y buscadme seriamente, y controlad vuestro resentimiento, también, contra Mi Madre.
Que toda raza sepa que Mi Carne y Sangre viene de Mi Madre.
Sí, Mi Cuerpo viene de la Santísima Virgen, de pura sangre.
¡Bendito sea Su Nombre!
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