GOZOS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Gozos al Sagrado Corazón

 

Gozos al Sagrado Corazón de Jesús, que se cantan en el Convento de Monjas de Santa Clara de la Ciudad de Almendrejo, Provincia de Badajoz, España, compuesto por una devota del mismo corazón, con motivo de la epidemia de cólera (1833).

 

 

Dedicatoria al Sagrado Corazón de Jesús

 

  Amorosísimo Jesús, los humildes cantos con que mi pobre espíritu ha celebrado mil veces en secreto las finezas de vuestro amante Corazón, intento que vean ahora la luz publica.

  No tengo en ello otras pretensiones, que las de propagar tan tierna devoción. Soy una humilde criatura; y si algún instinto ambicioso hubiera sentido que me movía a hacerlo, le hubiera ahogado en el fondo de mi corazón.

  No tengo, ¡Oh Jesús mío! otra ambición que la de vuestra gloria, y la del pronto remedio para esta desventurada Provincia, que gime desolada por el terrible azote del cólera morbo asiático.

  Tened, Dios mío, piedad de sus habitantes, y aunque ellos no la tengan después para censurar los versos de vuestra apasionadísima, aunque indigna sierva.

            Religiosa:  A. P.

 

 

Corazón Sagrado,

Ardiendo en las llamas,

En fuego abrasado,

Hacia Ti me llamas

Haz que yo te goce

Y alabe en el Cielo;

A Ti te lo pido

Con constante anhelo.

Ábreme las puertas,

Oh Rey generoso,

Y en el Cielo goce,

Eterno reposo.

 

 

¿Habrá quien no admire

Tu eterna grandeza,

Y quien no se asombre

De tanta belleza?

El hombre se humilla,

Los Tronos le ensalzan,

Los Coros celestes

La gloria le cantan.

Ábreme las puertas,

Oh Rey generoso,

Y en el Cielo goce,

Eterno reposo.

 

 

Ay Dios, ya me siento

 En fuego inflamado,

Y de amor rendido

A tus pies postrado.

Oh Fénix de amor,

Úneme a tus llamas,

Hazlo por piedad

Pues tanto me amas.

Ábreme las puertas,

Oh Rey generoso,

Y en el Cielo goce,

Eterno reposo.

 

 

Desde su Trono de gloria

Abrasado en caridad,

Nos llama cual tiernos hijos

Y la Augusta Trinidad.

 

  

Venid criaturas,.

Y en dulce unión,

Cantemos himnos

Al Corazón.

Ay que precioso,

Ay que divino,

Que de portentos

Y aroma fino,

Tras ti me llevas,

Dulce amor mío.

 

 

Que diluvios tan copiosos

Derrama sobre este suelo:

¿Quien no vio tantos prodigios?

 ¿Quien no vio tanto desvelo?  

 

 

Venid criaturas,.

Y en dulce unión,

Cantemos himnos

Al Corazón.

Ay que precioso,

Ay que divino,

Que de portentos

Y aroma fino,

Tras ti me llevas,

Dulce amor mío.

 

 

Esa llama, que en tu pecho,

Está ardiendo sin cesar,

Convida a los pecadores,

Que te vengan a adorar.

 

 

Venid criaturas,.

Y en dulce unión,

Cantemos himnos

Al Corazón.

Ay que precioso,

Ay que divino,

Que de portentos

Y aroma fino,

Tras ti me llevas,

Dulce amor mío.

 

  

En el Trono del Señor,

El Querubín abrasado,

Tributa divinos loores

A este Corazón Sagrado.

Dulce Jesús, sed mi consuelo

Así en la Tierra, como en el Cielo.

 

 

A Ti Corazón Sagrado,

Se dirige el alma mía;

A Ti, Jesús inefable,

A Ti, alabo noche y día.

Dulce Jesús, sed mi consuelo

Así en la Tierra, como en el Cielo.

 

 

Criaturas no olvidéis,

Y aumentad la devoción,

Que sabe pagar amante,

El Divino Corazón.

Dulce Jesús, sed mi consuelo

Así en la Tierra, como en el Cielo.

 

 

 Con profundo rendimiento

A tus pies estoy postrado,

A adorar Tu Corazón

En este templo sagrado.

Ay Dios ¿qué es esto?

¡Qué admiración!

Oh quién reinará

En Tu mansión,

Jesús contigo

En dulce unión.

 

 

Ya en la Tierra se venera

Con espíritu ferviente,

El Divino Corazón,

De nuestro Dios refulgente.

Ay Dios ¿qué es esto?

¡Qué admiración!

Oh quién reinará

En Tu mansión,

Jesús contigo

En dulce unión.

 

 

Tu poder y Omnipotencia

Alabaré sin cesar;

Conviérteme a Ti, Señor,

Que ya busco tu clemencia.

Ay Dios ¿qué es esto?

¡Qué admiración!

Oh quién reinará

En Tu mansión,

Jesús contigo

En dulce unión.

 

 

 Cantad himnos celestiales

A la Augusta Majestad;

Cielo, Tierra, Sol y Luna

Alabad su inmensidad.

Ay Dios ¿qué es esto?

¡Qué admiración!

Oh quién reinará

En Tu mansión,

Jesús contigo

En dulce unión

 

 

 Solo le cupo llorar

A la hija de Sión;

Y yo con cantos alabo

De Jesús el Corazón.

Venid mortales,

Venid con celo,

Que el buen Jesús

Con mucho anhelo,

Su corazón

Da por consuelo.

 

 

Jerusalén triste estaba,

Muy doliente y conmovida,

Pero Jesús con su muerte

Al pueblo fiel dio la vida

Venid mortales,

Venid con celo,

Que el buen Jesús

Con mucho anhelo,

Su corazón

Da por consuelo.

 

 

Participemos  Su gloria

Pues dejó ya Sus dolores,

Seamos agradecidos

Recibiendo sus favores.

Venid mortales,

Venid con celo,

Que el buen Jesús

Con mucho anhelo,

Su corazón

Da por consuelo.

 

 

Y pues que ya aquí tenemos

El cólera contagioso,

Oh Corazón amoroso,

Que por tu amor nos libremos.

 

 

Oh Corazón de mi amado

Aquí tenéis afligido,

 Un corazón condolido

 Por el pueblo desgraciado.

 

 

   Haz tú, que salud gocemos,

Y muéstrate cariñoso….

¡Oh Corazon amoroso!

Por tu amor libres seremos.

 

 

   Compasivo Corazón

No olvides esta Ciudad:

Que cese la mortandad,

Te ruega esta pía unión.

 

 

   Del contagio que tenemos,

Que es bastante riguroso,

¡Oh Corazón amoroso!

Por tu amor libres seremos.

 

 

Por su Corazón,

Roguemos los fieles

Al Dios de Sión,

Nos guíe y ampare

En toda aflicción

 

 

 

 

 Devoción a la Sagrada Cabeza de Jesús, que complementa a la del Sagrado Corazón

 

 

 

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