Dios Padre

 

VOSOTROS DEBÉIS CAMINAR CON MI HIJO

Y SATANÁS NO PODRÁ CONTRA VOSOTROS

 

  

 

 

Buscadme pues, Mis pequeños, aún en los momentos difíciles de vuestra vida,

cuando todas las puertas se han cerrado,

cuando no creáis tener solución a vuestros problemas,

en Mí siempre hay soluciones.

 

 

 

 

 
Rosario vespertino

Temas:

Esta iluminación o Juicio Particular, será dado para toda la humanidad y todos entenderán que es vuestro Dios, el Único Dios Verdadero, el que os está Juzgando, pero es un Juicio Particular y un Juicio Preventivo.
Haced, Mis pequeños, lo que tenéis qué hacer y hacedlo con amor y ofrecédmelo todo, vuestros méritos siempre serán grandes ante Mis Ojos, cuando Me los ofrecéis con vuestro corazón.
Cuando vosotros no os sentís soberbios y sentís que dependéis totalmente de Mí, vuestro Dios, es en esos momentos cuando vosotros sois realmente grandes ante Mis Ojos.
Os hablo tanto de la Humildad, Mis pequeños, porque de Mí obtenéis lo que queráis cuando os comportáis como vuestra Madre, cuando os comportáis humildes, sencillos, olvidados de vosotros mismos.
Buscad agradarme como hijos verdaderos que sois Míos y veréis cómo Yo os recompensaré todavía más.




Mensaje de Dios Padre y Nuestro Señor Jesucristo a J. V. (19 de junio de 2012)

 



Primer Misterio, Habla Nuestro Señor Jesucristo


Sobre: Esta iluminación o Juicio Particular, será dado para toda la humanidad y todos entenderán que es vuestro Dios, el Único Dios Verdadero, el que os está Juzgando, pero es un Juicio Particular y un Juicio Preventivo.

 


      Hijitos Míos, Mi Padre hizo una alianza con el pueblo judío, en un principio y
les pidió que se cumplieran al pie de la letra los Mandamientos para que vosotros pudierais estar en bien con Él. Luego vine Yo, vuestro Hermano Jesucristo y todo ese Amor, de Mi Padre, lo viví, os lo enseñé para que fuera un complemento a los Mandamientos que Mi Padre os había enviado.



      Sí, Mis pequeños, todo lo que Nosotros os hemos pedido, es para que alcancéis, primeramente, vuestra santidad aquí en la Tierra, al cumplir al pie de la letra lo que se os dio, a través de Mi Padre y lo que Yo os enseñé personalmente.
No hay excusas, no hay pretextos, todos tenéis la misma obligación. Si ciertamente, os decís hijos de Dios, debéis cumplir lo que se os ha dado, se os juzgará en base a esto y en base al Amor, el amor que vosotros tengáis en vuestro corazón y al que viváis en lo personal y el amor que deis a vuestros hermanos.



      Esta iluminación o Juicio Particular, será dado para toda la humanidad y todos entenderán que es vuestro Dios, el Único Dios Verdadero, el que os está Juzgando,
pero es un Juicio Particular y un Juicio Preventivo para que, si no estáis actuando según Mis Mandamientos dados y según Mis Enseñanzas, vosotros retoméis el camino.



      Tenemos que estar recordándoos continuamente sobre esto, Mis pequeños, porque os olvidáis fácilmente de Nuestras Palabras. Os distraéis fácilmente, pero sobre todo, os habéis llenado del mundo y de sus pecados y, de esta forma, le habéis dado la espalda a Mis Enseñanzas y a Mis Leyes dadas.



      Os gusta apuntar con vuestro dedo hacia vuestros hermanos, haciéndolos ver a ellos como malos, perversos, pecadores, queriendo hacer creer a vuestros demás hermanos que vosotros tenéis la razón de vuestros actos, que vosotros estáis actuando en el bien,
cuando tenéis vosotros una viga en vuestros ojos.



      Sí, Mis pequeños, no queréis ver vuestra realidad,
no queréis aceptar vuestras fallas, solamente veis las fallas de vuestro prójimo y al no quererlas ver en vuestra vida, no os arrepentís de ellas, y es por eso que vuestro Dios, Nuestro Padre, va a interceder y se va a presentar en vuestra vida, haciéndoos ver que el error es vuestro y que debéis regresar al buen camino, con humildad, con arrepentimiento y aceptando vuestras faltas.



      Sí, Mis pequeños, si vosotros no tenéis humildad y no os presentáis ante Mí, así, humildemente, vuestras oraciones y pedimentos, no sirven de nada. Para que vuestro corazón se mueva hacia la perfección y vuestros pecados puedan ser perdonados,
debéis ser humildes y debéis aceptar, en vosotros mismos, que faltasteis a los Mandamientos dados y a las Enseñanzas que Yo os di.
 


      No permitáis que haya soberbia en vuestra vida, en vuestros actos, en vuestras palabras y pensamientos,
Mis hijos verdaderos, llenos están de humildad. Al momento en que vosotros sois soberbios, perdéis muchísimo, Mis pequeños. Tan pronto os deis cuenta de vuestra soberbia, pedidme perdón, volved a la docilidad, a la inocencia y de esta forma, Yo os ayudaré a que podáis regresar al Reino de los Cielos.
 


      Cuando sois pequeños, vuestros actos son inmensos, cuando sois soberbios, destruís todo lo que tenéis y podríais hacer.



      Mis pequeños,
insisto, en que vosotros hagáis mucha oración, penitencia, ayunos, lo más posible, Mis pequeños, para que os podáis presentar ante Mí, vuestro Dios, limpios, relucientes en el momento de vuestro Juicio y eso hará que vosotros podáis recibir muchas bendiciones de parte de la Santísima Trinidad.



      Sed sencillos, sed humildes, vivid para Nosotros, en Nuestra Santísima Trinidad, porque tendréis toda una eternidad en que Nosotros os consentiremos.
Imaginad lo que es ser consentido por todo un Dios, no os lo podéis ni siquiera imaginar.

Orad pues, para que lleguen esos momentos llenos de Vida, llenos de Mi Amor y llevándoos a la Santidad eterna.
Gracias, Mis pequeños.
 


Segundo Misterio, Habla Dios Padre


Sobre: Haced, Mis pequeños, lo que tenéis qué hacer y hacedlo con amor y ofrecédmelo todo, vuestros méritos siempre serán grandes ante Mis Ojos, cuando Me los ofrecéis con vuestro corazón.

 


      Hijitos Míos, Yo no os pido imposibles para alcanzar vuestra santidad y con ello vuestro futuro eterno en el Reino de los Cielos. Vosotros mismos podéis ver y constatar que ha habido santos en diferentes profesiones, en diferentes situaciones, en diferentes países, con esto os estoy queriendo dar a entender, Mis pequeños, que no importa qué estéis haciendo.
Lo que estáis haciendo es lo que Yo os pedí que hicierais y tenéis las capacidades y los dones para llevar a cabo vuestra misión y vuestra misión en la Tierra es la de producir amor y salvación a vuestros hermanos.
 


      Estáis en un mundo adverso a Mi Gracia y a Mi Amor y vosotros debéis crecer en vida espiritual,
aún a pesar que todo a vuestro alrededor sea contrario a vuestro crecimiento espiritual.



      Mi Hijo os dijo claramente que el príncipe de este Mundo es Satanás, pero al deciros esto,
es para daros a entender que la maldad os está rodeando, que la maldad os está atacando en todo momento, que la maldad os quiere destruir, que la maldad quiere impedir que vosotros produzcáis el amor verdadero entre todos vuestros hermanos y que de esta forma, vayáis disipando las tinieblas de maldad que os rodea a cada uno de vosotros. Por eso Mi Hijo caminó entre los hombres, caminó entre la maldad, Satanás Lo atacó personalmente, y Él venció al mal, venció al pecado, no cayó en los engaños de Satanás y con ello os dio un gran ejemplo a seguir. Ciertamente, vosotros sois más débiles y pequeños que Mi Hijo Jesucristo pero, no por ello, vosotros podéis decir que no podréis salir adelante con vuestra misión, porque también Él os dijo que unidos a Su Gracia y a Su Amor, podríais hacer lo mismo que Él y aún mejor, porque Nuestra Gracia está con vosotros y precisamente porque sois pequeñitos, se os cuida más. No os desesperéis, no busquéis salidas para tratar de evitar vuestras obligaciones.



      
En el lugar que estéis, en el lugar que os tocó, producid amor y eso ya sería suficiente para que pudierais ganar el Reino de los Cielos; ciertamente, cuando alguno de vosotros produce amor, inmediatamente es atacado por las fuerzas de Satanás, porque es traer Luz a vuestros hermanos que ya viven en tinieblas y eso es insoportable para Satanás, él no quiere Luz en las tinieblas que él ha creado sobre la Tierra.
 


       Haced, Mis pequeños, lo que tenéis qué hacer y
hacedlo con amor y ofrecédmelo todo, vuestros méritos siempre serán grandes ante Mis Ojos, cuando Me los ofrecéis con vuestro corazón. Hay hermanos vuestros que se santificaron y que la Iglesia los acepta así, como santos e hicieron cosas pequeñitas, pero todo lo que hacían, Me lo ofrecían unidos a los Méritos de Mi Hijo. Vosotros no debéis caminar solos en el mundo, vosotros debéis caminar con Mi Hijo y Satanás no podrá contra vosotros, porque seréis protegidos en cuerpo y alma ante sus ataques.
 


      Yo os bendigo, Mis pequeños y especialmente en estos tiempos,
para que podáis seguir produciendo vida alrededor de vosotros, con vuestro ejemplo, con vuestras palabras, con vuestras oraciones, con vuestra intercesión por todos vuestros hermanos. Es una tarea grande y loable la que tenéis, no la hagáis insignificante, no despreciéis lo que tenéis, no penséis que porque alguno de vuestros hermanos haya sufrido más y vosotros menos que otros, les corresponderá un lugar más alto que vosotros en el Reino de los Cielos, vosotros no conocéis el interior de vuestros hermanos, no sabéis cómo piensan, no sabéis que si lo que están haciendo, lo que están sufriendo, lo que están diciendo, realmente lo están dando con amor. El amor todo lo purifica, el amor todo lo santifica y Yo quiero que vosotros estéis rodeados de Mi Amor y no os salgáis de ahí.
 


       Pedidle a Mi Hija la Siempre Virgen María, para que os acompañe siempre y especialmente en los momentos difíciles que han de venir. Os Bendigo y os tengo dentro de Mi Corazón.
Gracias, Mis pequeños.
 


Tercer Misterio, Habla Dios Padre


Sobre: Cuando vosotros no os sentís soberbios y sentís que dependéis totalmente de Mí, vuestro Dios, es en ésos momentos cuando vosotros sois realmente grandes ante Mis Ojos.

 


      Hijitos Míos, la humildad es una Virtud inmensa, excepcional, grandiosa porque, gracias a ella, vosotros podéis llegar fácilmente a Mi Corazón.

      Cuando os hacéis pequeñitos, cuando os sentís atribulados, cuando sentís que no podéis hacer nada porque vuestras capacidades os lo impiden, porque veis que no podréis cumplir en tal o cual trabajo o misión, es en esos momentos cuando Yo Me presento y os lleno de Mis Bendiciones. Sí, Mis pequeños,
es un gusto veros pequeños, como niños chiquitos.



     
Cuando vosotros no os sentís soberbios y sentís que dependéis totalmente de Mí, vuestro Dios, es en esos momentos cuando vosotros sois realmente grandes ante Mis Ojos. Recordad vuestra pequeñez, vuestra infancia, no podíais hacer prácticamente nada sin la ayuda de vuestros padres. Vais creciendo y luego, vuestras necesidades, ya mayores, cambian y es cuando os dais más cuenta de que tenéis que acercaros a Mí, para que podáis resolver vuestros problemas de todos los días.



      Cuando sois soberbios, todo lo queréis sacar a través de vuestras capacidades, de vuestros estudios y Yo no permito que así sea, porque os quiero ayudar. No es que no os quiera ayudar por egoísmo,
Yo lo que necesito de vosotros es vuestra pequeñez, porque a Mis Ojos sois inmensos, grandes cuando más pequeños sois. Cuando vosotros os vaciáis completamente de vosotros y Me dejáis a Mí actuar, es cuando realmente sois grandísimos, porque Me dejáis el camino limpio y solitario de vuestro ser.



     
Yo puedo entrar en los corazones y actuar plenamente cuando vosotros Me dejáis entrar fácilmente. Cuando me allanáis el camino hacia vuestra alma, es cuando Yo puedo actuar fuertemente en ella. Me gustan las almas que entienden, que son dóciles y, sobre todo, que entienden Mi Mensaje porque Yo puedo hacer grandes cosas a través de ellas.



      Cuando vosotros queréis hacer las cosas por vosotros mismos, Yo no os puedo ni siquiera aconsejar, porque vosotros no Me lo permitís, os creéis muy sabios, cuando realmente estáis todavía en párvulos. No os podéis comparar Conmigo, vuestro Dios, a Mis Capacidades, a Mis Potencias y si así lo creéis,
nuevamente estáis cayendo en esa soberbia que os va a destruir.



     
Satanás, os lleva precisamente a creeros grandes y de esta forma Me hacéis a un lado de vuestra vida y caéis y caéis hasta que os arrastráis en el fango, porque ahí os quiere tener Satanás. Os destruye, se burla de vosotros y vosotros ni siquiera os dais cuenta de ello. Cuando veo cómo os manipula y cómo se burla de vosotros ante Mí, vosotros, que sois los consentidos de la Creación, claro que Me duele veros a cada uno de vosotros destruidos por el pecado, por la soberbia, por la maldad, él os presenta al pecado como algo bello, algo permitido, algo gozoso y tarde o temprano os dais cuenta de vuestro error, porque Mi Santo Espíritu, que habita en vuestro interior, os lo hace ver así.
 


     
Tanto mal que podríais vosotros detener y evitar, tanto para vosotros mismos como para vuestros hermanos alrededor del mundo, pero ya hay muy pocos hijos Míos, valientes, que se le pongan al tú por tú a Satanás. Simplemente os sentís débiles, pero no os acercáis a Mí, buscando que vuestras capacidades espirituales y aún humanas, crezcan y en lugar de venir a Mí, vuestro Dios, os llenáis de falsedad, al pedirle a algún hermano vuestro, dedicado a las artes oscuras de Satanás, que os ayude y así recurrís a brujos, chamanes, consejeros del mal, para que os ayude a obtener el Bien, y ¿cómo va a producir Bien el que es el mal? No seáis tontos, Mis pequeños, el Bien lo produzco Yo, y el Bien solamente puede venir de Mí. Cuando os apoyáis en el mal, mal obtendréis necesariamente.



     
Buscadme pues, Mis pequeños, aún en los momentos difíciles de vuestra vida, cuando todas las puertas se han cerrado, cuando no creáis tener solución a vuestros problemas, en Mí siempre hay soluciones. Venid pues, con confianza para que os ayude, Mis pequeños, y no seáis necios, no os mantengáis en vuestro error. Dejadme a Mí, vuestro Padre, vuestro Guía, vuestro Maestro, dejadMe a Mí, que Soy el Amor de los Amores que os guíe y que os dé todo lo necesario para que vuestra espiritualidad se enriquezca y seáis más fuertes contra los ataques de Satanás. Sed obedientes, sed pequeños, llenaos de humildad y no tendrá cabida en vuestro corazón la soberbia, que os llevará fácilmente hacia el mal.
Os amo, Mis pequeños.

 



Cuarto Misterio, Habla Dios Padre


Sobre: Os hablo tanto de la Humildad, Mis pequeños, porque de Mí obtenéis lo que queráis cuando os comportáis como vuestra Madre, cuando os comportáis humildes, sencillos, olvidados de vosotros mismos.

 


      Hijitos Míos, Satanás está reuniendo su ejército para atacaros, de hecho se está librando ya una batalla fortísima en los Cielos.
Satanás os quiere destruir y quiere destruir toda la Creación, los santos ángeles están luchando también contra ellos. El ejército de Satanás, realmente será aplastado por una Criaturita bellísima y poderosa porque, por Su Humildad, alcanzó de Nosotros grandes Bendiciones. Vuestra Madre, la Siempre Virgen María, vencerá a Satanás y esto le va a doler muchísimo, porque él, en su soberbia, no soportará que una criatura lo venza, pero él no se quiere dar cuenta de la Excelsitud de Mi Hija, la Siempre Virgen María y Su Excelsitud se debe, principalmente, a Su Humildad, porque Ella se hizo Pequeña, se hizo Nuestra Esclava, ante Nuestra Santísima Trinidad y por eso se ganó todas Nuestras Bendiciones.  El hablar de ser esclavo es negarse totalmente a sí mismo. El esclavo pertenece totalmente al amo. El esclavo no puede hacer nada por sí mismo y tiene que pedir permiso en todo momento.



      Ahora podréis entender mejor por que se ganó Nuestra confianza, ya que Ella fue Creada especialmente para que albergara al Salvador, a todo un Dios y
tenía que ser una Criatura Excelsa, Purísima, Santísima y Ella lo sabía, pero aún así se anonadó a Sí Misma, para que el Salvador, Mi Hijo, Su Dios, Naciera de Ella y tomara carnes y alimento de Ella.  Es obvio que todo un Dios no podía tomar carne y alimento de una mujer afectada por el Pecado Original, por eso Ella fue Creada como Receptáculo Purísimo y Limpísimo para todo un Dios.



     
Esa es la Humildad en grado excelso y por eso os hablo tanto de la Humildad, Mis pequeños, porque de Mí obtenéis lo que queráis cuando os comportáis como vuestra Madre, cuando os comportáis humildes, sencillos, olvidados de vosotros mismos, no poniendo nada de vuestra parte, simplemente dejándoos llevar por Nuestra Divina Voluntad.



      Es tanto lo que
todavía tenéis que aprender, Mis pequeños, son tan pocos los que se sueltan totalmente a Mi Divina Voluntad, os estáis perdiendo de mucho, Mis pequeños, pero de mucho, cuando no os queréis hacer pequeñitos.



      Meditad estas Palabras, Mis pequeños y
pedidle a Mi Hija, la Siempre Virgen María, para que podáis entender este gran Misterio de Amor. Pedidle que os ayude a haceros pequeñitos, para que podáis ser grandes a Nuestros Ojos, aprenderéis mucho y comprenderéis todavía más cuando vosotros os dejéis enseñar por Mi Hija, la Siempre Virgen María. Todos tenéis derecho a aprender y a crecer porque sois Mis hijos y el Padre quiere siempre ver a Sus hijos como lo mejor, pero si vosotros no queréis, Me dolerá mucho y padeceréis mucho porque, si no hay humildad en vuestro corazón, si éste de soberbia está lleno, no tendréis de Mis dones y Bendiciones, porque no los dejaréis entrar en vuestro corazón.



      Sed sabios y humildes, Mis pequeños, para que aprendáis a haceros pequeñitos y Yo Me pueda derramar sobre vosotros con tantos regalos y Bendiciones con que os quiero regalar.
Gracias, Mis pequeños.



Quinto Misterio, Habla Dios Padre


Sobre: Buscad agradarme como hijos verdaderos que sois Míos y veréis cómo Yo os recompensaré todavía más.

 


      Hijitos Míos,
fuisteis creados del barro y con esto os doy a entender que fuisteis creados de la tierra y la tierra no es nada, pues tuvisteis que tener Mi Soplo Divino para que tuvierais Mis Bendiciones, que tuvierais vida y esa la tenéis y la mantenéis cuando estáis Conmigo, porque en el momento en que vosotros os alejáis de Mí, volvéis a ser barro porque os volvéis pecado. El Reino de los Cielos es un regalo para todos vosotros que estáis Conmigo, los que no queréis volver a ser barro, sino queréis mantener Mi Vida en vosotros y queréis mantenerla también en vuestros hermanos.



      Cuando os llamáis hijos de Dios, porque así os llamo Yo, es un honor inmenso, Mis pequeños, fuisteis llevados del barro, hasta una dignidad altísima, la de ser hijos de Dios. Si meditarais éstas palabras, Mis pequeños, y entraran hasta lo más profundo de vuestro ser, de vuestros pensamientos, os alegraríais inmensamente, la humildad os llevaría a agradecerme eternamente esta transformación.



       Vosotros sabéis lo que es el barro
y el barro tiene que ser moldeado para que tome alguna figura y con ella vosotros estéis contentos. Yo estoy contento con haberos creado, con haberos formado, pero más contento estoy por haberos dado Vida y que vosotros respondáis como verdaderos hijos Míos. Por eso Me duele tanto, Mis pequeños, cuando vosotros Me dais la espalda y preferís vivir en el mal, vivir en el pecado, vivir en vuestra destrucción espiritual, porque preferís manteneros en la muerte, en el lodo, en las bajezas y despreciáis el ser llamados hijos de Dios.



     
¿Por qué sois así, Mis pequeños? Os he elevado a niveles altísimos, os llevé de la tierra hasta la nobleza de ser hijos de Dios y despreciáis la nobleza que Yo os di.



      Os queréis seguir destruyendo vosotros mismos cuando os unís a Satanás, que él solamente quiere vuestra destrucción, él fue creado por Mí, para que gozara también el Reino de los Cielos eternamente, pero prefirió la bajeza, se llenó de soberbia
y destruyó todo aquello bello que Yo le había dado.



      No seáis como Satanás, Mis pequeños, estáis llamados a vivir eternamente con vuestro Dios,
no sigáis su ejemplo que solamente os va a traer dolor y destrucción, buscad agradarme como hijos verdaderos que sois Míos y veréis cómo Yo os recompensaré todavía más.



     
Estáis llamados a la alegría, estáis llamados a una felicidad eterna, pero debéis entender lo que valéis y valéis por Mí, porque Soy vuestro Creador, porque Soy vuestro Dios.
Gracias, Mis pequeños.

 


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