Dios Padre

Ahora os toca a vosotros hacer vuestra parte

 

Dios Padre habla a sus hijos

     

  

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Tened paciencia y manteneos en oración y en vida íntima, en ese coloquio divino, Conmigo, con vuestro Dios, para iros preparando para ese cambio bellísimo, que se ha de venir pronto.

Ahora es vuestro tiempo, ahora es el momento en que toda la humanidad, debe hacer lo mismo que hizo Mí Hijo.

Tenéis en las Sagradas Escrituras una parábola de los denarios, vuestras capacidades espirituales son los denarios, uno, dos o tres, según Yo os los haya entregado.

Las almas vuelan hacia Mí fácilmente cuando Me han encontrado, cuando han encontrado el verdadero tesoro que debéis buscar.

Vosotros no conocéis realmente las necesidades de la humanidad, las necesidades de las almas, el bien que Yo quiero haceros a todos vosotros a través de vuestra oración de corazón.

 

 

 

  

Primer Misterio, Habla Nuestro Señor Jesucristo

 

Sobre: Tened paciencia y manteneos en oración y en vida íntima, en ese coloquio divino, Conmigo, con vuestro Dios, para iros preparando para ese cambio bellísimo, que se ha de venir pronto.

 

Hijitos Míos, es una gran dicha estar con vosotros porque es Mi promesa de que cuando dos o mas estén reunidos para la oración, ahí siempre voy a estar Yo, vuestro Dios, Cristo Jesús con vosotros.

 

 

Por eso quiero que vosotros os deis cuenta de las capacidades de Satanás, cómo hace que las almas se pierdan, se vacíen totalmente de Mi bien y se llenen solamente de los bienes del mundo. No os podéis imaginar, Mis pequeños, tanta maldad con que Satanás os ataca, pero no siempre se sale con la suya, porque Yo os voy cuidando continuamente, voy protegiéndoos contra sus ataques satánicos.

 

La maldad ha cubierto toda la Tierra, todos habéis sido afectados de alguna forma. Todos estáis dañados, por eso tengo Yo que seguir ayudándoos con Mi Redención, que es continúa y para todos los siglos y con vuestra corredención, que la hago Yo continua, pero con diferentes personajes, porque vosotros estáis limitados y tendréis que partir algún día. Yo mantengo esa corredención, con vuestra ayuda, con vuestra oración, con vuestro ejemplo, con vuestra vida espiritual unida a la Mía. Yo os doy esta gracia, Mis pequeños, de poderme ayudar cuando, ciertamente, Mi Sangre Preciosa lo ha purificado ya todo, pero os doy la oportunidad de estar Conmigo, para que toméis en serio lo que es la vida de oración, la vida en los Sacramentos, pero sobre  todo el amor que vosotros deis a vuestros hermanos. Debéis vivir una fraternidad íntima, abogando por vuestros hermanos y de esta forma viváis en el amor, haciendo caridad por la salvación de los vuestros, de todos vuestros hermanos sobre la Tierra.

 

 

Seguid pues, adelante, Mis pequeños, mantenedme siempre con vosotros, unidos en oración y no solamente en oración sino llevadme a todos aquellos lugares a donde vayáis. Que sea Yo vuestro Compañero Íntimo, que vaya con vosotros acompañándoos siempre, para que Me conversen, para que Me tengáis en cuenta, para que os ayude en todo momento, para que Yo os levante cuando fatigados estéis o atribulados. Yo puedo ayudaros en todo lo que necesitéis, Yo tengo el poder de hacerlo, porque Soy vuestro Dios; quiero que tengáis esa confianza, de Padre-hijo, de Hermano a hermano, de una persona amorosa que os ama mucho y que queráis venir a Mí para aliviar vuestras preocupaciones. Tenéis todo Conmigo, aprovechadlo Mis pequeños. Os Bendigo.

Gracias Mis pequeños.

 

 

 

Segundo Misterio, Habla Dios Padre

 

Sobre: Ahora es vuestro tiempo, ahora es el momento en que toda la humanidad, debe hacer lo mismo que hizo Mi Hijo.

 

Hijitos Míos, Mi Hijo bajó a la Tierra por obediencia a Mí, vuestro Padre y vuestro Dios y Él, sin tener pecado, sin tener ninguna falta, tomó los pecados del Mundo sobre Sí. Todo el mal entró en Él para ser vencido, por Mi Gracia Divina, por Su Divinidad, porque es Dios Conmigo. Yo os mandé a Mi Hijo para que os pudiera abrir las puertas del Paraíso porque estaban cerradas. Se dio por todos vosotros en obediencia a Mí, vuestro Padre y vuestro Dios y todas las faltas, pecados, desamores, odios, todo lo que Satanás ha sembrado a través del tiempo, lo tomo sobre Sí para destruirlo con el Amor, con el Amor Divino, con el Amor de todo un Dios que se donaba por vuestra salvación y para vuestro crecimiento espiritual.

 

Ahora es vuestro tiempo, ahora es el momento en que toda la humanidad debe hacer lo mismo que hizo Mi Hijo. Ahora debéis uniros en oración, en donación, en vida, con Mi Hijo. Ahora es vuestro deber entregaros a Él, Él se entregó por vosotros, Él tomo todos los pecados y toda vuestra maldad, ahora os toca a vosotros, hacer vuestra parte. Debéis vosotros mismos, al ser otros Cristos, tomar también vuestra parte al interceder por vuestros hermanos, por todos los del mundo entero: pasados, presentes y futuros y os unáis a  la oración de Mi Hijo.

 

Ciertamente vosotros no tenéis esa divinidad ni podéis destruir la maldad con vuestros propios actos, porque no sois divinos, pero si os podéis unir a la Divinidad y eso es lo que quiero que seáis, Mis pequeños, en estos momentos, corredentores, pero unidos íntimamente a las intenciones de Mi Hijo.

 

Recordad que en el Cielo no hay tiempo, lo que Mi Hijo hizo por vosotros está fuera del tiempo, o sea, abarca toda la vida, todos lo siglos, y lo que quiero que hagáis, Mis pequeños, es que os unáis en este momento, que es vuestro tiempo, porque vosotros sí estáis en el tiempo, al momento en que Mi Hijo se ofrecía perfectamente por vosotros y así, éste que es vuestro momento, también alcanzará la eternidad y todos lo tiempos, porque os estaréis uniendo a Mi Hijo. Ya no son vuestros méritos aislados, ya no es vuestra petición aislada y que se quede olvidada, ¡no!, Mis pequeños, en este momento ya es vuestra petición, son vuestros buenos deseos, es vuestra donación, pero unidos a la Divinidad de Mi Hijo y, así es como vuestra oración y vuestra donación alcanzan poderes infinitos de salvación, porque os habéis unido a vuestro Dios, vuestro Redentor, vuestro Hermano que, aceptando Mi Voluntad, os salvó y ahora vosotros, unidos a Él, salvareis infinidad de almas, si os donáis, y sobre todo, si aceptáis Mi Voluntad, como Mi Hijo, la aceptó.

Gracias Mis pequeños.

 

 

Tercer Misterio, Habla Dios Padre

 

Sobre: Tenéis en las Sagradas Escrituras una parábola de los denarios, vuestras capacidades espirituales son los denarios, uno, dos o tres, según Yo os los haya entregado.

 

Hijitos Míos, humanamente hablando, vosotros os debéis alimentar lo mejor posible para que vuestro cuerpo pueda resistir a las enfermedades, a los microorganismos que le puedan dañar. Si vosotros os protegéis con buen alimento, os desarrolláis bien, crecéis y así lleváis una vida saludable.

 

Espiritualmente hablando, Mis pequeños, también debéis proteger a vuestra alma, debéis tomar buen alimento, debéis darle vida, debéis llevar a vuestra alma por buen camino para que no se desperdicien las capacidades, los dones, las virtudes que tiene el alma. Vosotros, humanamente hablando, tenéis una profesión, una forma de vivir, un empleo, se os conoce por la forma en que actuáis y cómo ayudáis a la sociedad con vuestras capacidades, pero también se os debe conocer por vuestra intimidad espiritual, por los dones que Yo os he concedido, por todas esas capacidades espirituales que debéis dejar que fluyan para que vuestros hermanos se enriquezcan con ellas. Cada uno de vosotros, cuando bajáis a la tierra, Yo os doy una o más capacidades espirituales para que ayudéis a vuestros hermanos en su crecimiento espiritual y en su salvación eterna, pero son muy pocas las almas que llevan a cabo esta tarea, prefieren enfocarse nada más a lo que es del mundo, utilizan las capacidades que Yo les concedo para llenarse de bienes del mundo, que no van a  servir en lo absoluto cuando regreséis a Mí.

 

Vosotros debéis entrar en oración profunda, debéis encontrarme en vuestro corazón, debéis tener una vida espiritual, íntima, Conmigo con vuestro Dios para que llevéis a cabo esa parte que el hombre necesita desarrollar y que son vuestras capacidades espirituales. Si vosotros no habéis llegado a ese nivel de conocer vuestro interior, de conocer vuestras capacidades espirituales, sólo os puedo decir que habéis perdido un tiempo precioso, un tiempo con el cual podríais haber ayudado a infinidad de almas. No habéis hecho nada para Mi Reino, ya que bajasteis para servirme y desperdiciasteis ese tiempo, tiempo del cuál os juzgaré, porque todo el tiempo que tenéis de vida Me pertenece y si no lo utilizasteis, se os juzgará por ello.

 

Tenéis en las Sagradas Escrituras una parábola de los denarios, vuestras capacidades espirituales son los denarios, uno, dos o tres, según Yo os los haya entregado. Vosotros Me entregaréis más, debéis hacer producir los dones espirituales que Yo os entregué para trabajar para Mi Reino y para la salvación de las almas. ¿Qué habéis hecho con esos denarios?, o sea, con esos dones que Yo os di para cuidar a vuestros hermanos de los ataques de Satanás, para ayudarles a crecer espiritualmente, para ayudarles en sus tribulaciones particulares. Cuando vosotros utilizáis los dones que Yo os concedí, primeramente debéis tener una humildad grande para reconocer que esos dones son Míos; segundo, debéis actuar en caridad, en donación, porque estáis sirviendo a vuestros hermanos. Los dones del Espíritu Santo son para eso, Mis pequeños, son para que os donéis en humildad y en amor a vuestros hermanos, para que trabajéis por vuestro prójimo, para que viváis totalmente donados al bienestar espiritual y aún del humano, de vuestros hermanos. Esa debe ser vuestra meta sobre la Tierra, porque eso es lo que os enseñó Mi Hijo, Jesucristo. Él siendo Dios, pudo haber bajado a la Tierra a mandar como Dios que es, pero Yo le pedí que se diera a vosotros y bajó a serviros, siendo todo un Dios, el Rey de Reyes por sobre todo lo creado, y Él vino a serviros a vosotros, pequeñitos. Ved ahora la posición que debéis tomar.

 

Tomad pues de los dones que Yo os concedí y servid a vuestros hermanos para que les ayudéis en lo que necesiten, en cuerpo y alma y, sobre todo, para que vayáis diseminando Mi Reino sobre la Tierra. Ése es vuestro trabajo, preparar el terreno para que Mi Hijo reine en la Tierra y esto se logra solamente en el amor, porque cuando os donáis a vuestros hermanos, estáis trabajando en amor. En cambio, Satanás concede poderes a aquellos que le buscan, pero el poder es limitante, el poder, hace que los demás queden esclavizados, los poderes aniquilan al hombre. Tened cuidado pues, Mis pequeños, y preguntaos ¿para quién estáis trabajando, para Mí, vuestro Dios, o para Satanás?

Gracias Mis pequeños.

 

 

Cuarto Misterio, Habla Dios Padre

 

Sobre: Las almas vuelan hacia Mí fácilmente cuando Me han encontrado, cuando han encontrado el verdadero tesoro que debéis buscar. 

 

Tenéis una parábola de Mí Hijo: una persona encuentra una perla preciosa, valiosísima, y vende todo lo que tiene para comprarla. También, encuentra un tesoro en un terreno y vende todos sus bienes para comprar el terreno porque sabe que al tener ese terreno, el tesoro que está debajo, lo va a hacer inmensamente rico, mucho más rico que lo que invirtió para comprar ese terreno.

 

Yo Soy ese tesoro, Mis pequeños, Soy vuestro Dios. Estáis en el mundo, habéis visto lo que tiene el mundo. Ciertamente, hay cosas bellas en el mundo, pero también os podéis equivocar al escoger de entre esas cosas bellas. Recordad que hay espejismos que se disuelven, que no valen nada y así el hombre, a lo largo de su vida, va perdiendo el tiempo, va gastando sus energías en cosas inservibles, se va llenando de cosas del mundo, que solamente lo van a hacer que se detenga en el mundo y no vuele hacia  a Mí, porque el mundo y sus bienes os arraigan y no os dejan volar hacia Mí, porque no habéis aprovechado la parte espiritual que tenéis,  que esa es la que os atrae hacia Mí.

 

Las almas vuelan hacia Mí fácilmente, cuando Me han encontrado, cuando han encontrado el verdadero tesoro que debéis buscar. A veces ese tesoro se vuelve difícil de encontrar, porque el mundo entierra Mi gran Bien, y no podéis encontrarlo por los espejismos que os pone Satanás a lo largo de vuestra vida. El gran Bien, Soy Yo, todos los dones, virtudes, bendiciones, que Yo os puedo regalar, están ahí Conmigo, enterrados y vosotros vais a desenterrar ese gran tesoro pero antes Me debéis buscar. Yo Me escondo, ciertamente para las almas, para que pongáis de vuestra parte, para que pongáis vuestro trabajo, para que sea meritorio para vosotros el encontrar Mi tesoro, Mi Presencia en vosotros y cuando Me encontráis Me doy por completo a vosotros, porque pusisteis de vuestra parte, luchasteis por encontrarme y Yo Me regalo a las almas que Me encuentran, que pusieron todo su empeño en buscarme, en buscar Mi Palabra, buscar la verdad, en buscar Mi Amor, en buscar los bienes que os vino a enseñar Mí Hijo sobre la Tierra.

 

Para llegar a Mí os debéis despojar de lo que es del mundo. Y así cuando llegáis a Mí es cuando el alma ya puede volar libremente, porque se ha despojado de aquello que lo detenía. Ahora comprendéis mejor esta parábola, Mis pequeños, buscad, pues, el tesoro mas grande que podéis encontrar en vuestra vida y para vuestro bien que ése tesoro Soy Yo, vuestro Dios y cuando habéis luchado y puesto todo vuestro empeño en encontrarme os asombraréis de todos los regalos con los que Yo os voy a dar, y gozareis inmensamente con ellos porque son muy diferentes a los bienes de la Tierra. Mis tesoros realmente satisfacen al alma, en cambio, los bienes de la Tierra, nunca os van a satisfacer porque así es Satanás, os hace que busquéis y busquéis y os llenéis de los bienes del mundo, pero actúan como lastre que no os permiten llegar a Mí.

 

Meditad esto Mis pequeños para que podáis crecer espiritualmente y Me alcancéis a Mí, vuestro Dios, que Soy vuestro Tesoro, por el que debéis luchar y que cuando Me alcancéis, gozareis inmensamente.

Gracias Mis pequeños.

 

 

Quinto Misterio, Habla Dios Padre

 

Sobre: Vosotros no conocéis realmente las necesidades de la humanidad, las necesidades de las almas, el bien que Yo quiero haceros a todos vosotros a través de vuestra oración de corazón.

 

Hijitos Míos, cuando os pido que vuestra oración sea oración profunda, que Me busquéis en vuestro interior, es para que oremos conjuntamente. Vosotros no conocéis realmente las necesidades de la humanidad, las necesidades de las almas, el bien que Yo quiero haceros a todos vosotros, a través de vuestra oración de corazón.

 

Vosotros contáis con la ayuda de vuestro Dios Espíritu Santo en vuestro interior y Él os ayudará a que encontréis la oración que se necesita para cada ocasión y esta saldrá siempre de lo más profundo de vuestro corazón. Nunca hagáis oración sin poner vuestro corazón en ella porque no valdrá gran cosa.

 

Vosotros os deberéis poner en el lugar de vuestros hermanos necesitados y de esta forma os daréis cuenta de lo que realmente se necesita de vuestra oración. Mi Hijo os dijo que vosotros no teníais Fe suficiente para lograr que vuestra oración moviera montañas. Os da el ejemplo que de si vuestra fe fuera al menos del tamaño de una semilla de mostaza, que es muy pequeñita, vuestra oración podría hacer grandes cosas. Y es por eso que os pido que entréis en lo mas profundo de vuestro corazón para que podáis encontrar ahí a vuestro Dios Espíritu Santo, que Él os guiará a aumentar vuestra Fe para que vosotros Me pidáis, de corazón, por Mi ayuda hacia vuestro hermanos. Me pediréis a Mí, vuestro Dios, que os ayude en todo lo que os vaya indicando Mi Santo Espíritu que habita en vosotros.

 

Vosotros sois pequeñitos, vuestra oración, al salir de lo profundo de vuestro corazón, se llena de amor, vuestra oración es sincera, vuestra oración la habéis meditado antes de hacerla y así es como vuestra oración se hace poderosa, porque estáis realmente haciéndola con conocimiento de causa, que no es lo mismo que la oración que es de labios para fuera, porque no estáis dándoos cuenta de lo que estáis diciendo. Debe ser una oración profunda, intima, divina, porque estáis en unión con lo Divino, estáis en unión con vuestro Dios, que Él os está indicando lo que debéis hacer.

 

Buscad, pues, en vuestro interior, la ayuda de Mi Tercera Persona, de la Santísima Trinidad, vuestro Dios Espíritu Santo, ya que Él os enseñará a hacer verdaderas oraciones de  corazón, llenas de amor y de Fe, llenas de confianza, llenas de esperanza, y esas oraciones sí tendrán un efecto milagroso y así podréis mover montañas, porque estaréis actuando junto con la Divinidad.

Gracias Mis pequeños.

 

 

 

 

 

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