CORONA DE LA DIVINA MISERICORDIA

"JESÚS, CONFÍO EN TI"

(rezar preferentemente a las 3 de la tarde, utilizando las cuentas del Rosario)  

 

 

    

Ustedes deben saber

     Jesús a pedido que se diga, que todos sepan, que pueden ser redimidos, incluso en el momento de la muerte, rezando la Corona de la Divina Misericordia. Podemos rezarla también junto al agonizante o al recién fallecido. Es importante que sepan que el alma tarda algo en separarse del cuerpo, por lo que hay tiempo, recién fallecida la persona de salvarla. Esta separación, no es para todos igual, pues el ateo o agnóstico, se resiste más su cuerpo en dejarla ir, pues, ¿qué está pasando? ¿No debió haber terminado todo? Incluso para ellos puede resultar este proceso algo doloroso en los últimos segundos de la agonía. Que otros se encarguen de avisar a los parientes. Ustedes deben rezar junto al agonizante o fallecido la Corona (Jesús ha prometido salvarlos) y luego el Santo Rosario de la Santísima Virgen.

     A los agnósticos y ateos: En su lecho de muerte recuerden esta Corona de la Divina Misericordia, incluso aunque todavía no estén seguros. Abran sus corazones y pidan a Mi Padre Eterno que los perdone. Recuerden Mi promesa. Como juez, así como su Salvador, voy a perdonar - hasta el último aliento de Mis hijos en esta tierra.  

 

 

 

Al final, les explicamos como bajar imágenes de alta resolución, para imprimir en casa, oficina o plotter (gigantografías)

Difundir esta devoción. Difundir, difundir, difundir.

 "Los rayos que salen de mi Corazón son el símbolo de la Sangre y del Agua que brotaron el día de mi Sacrificio en la Cruz. El pálido significa el Agua, que purifica las almas. El rojo, la Sangre que les da la vida"

"A los que alaben y difundan mi gran Misericordia, a la hora de la muerte les trataré según mi infinita Misericordia".

 "Antes que yo venga como Justo Juez, abro de par en par las puertas de Mi Misericordia. Pero el que no quiere entrar por las puertas de mi Misericordia, tendrá que pasar por las puertas de mi Justicia."

 "Cuanto más grande el pecado, tanto más grande el derecho a Mi Misericordia. Invito a todas las almas que tengan esperanza en la infinita profundidad de Mi Misericordia, porque yo quiero redimir a todos. La Fuente de Mi Misericordia fue abierta ampliamente para todas las almas en la Cruz por la lanza. A nadie tengo Yo excluido".

"A las 3 de la tarde implora mi Misericordia especialmente para los pecadores y, aunque sea un momento, contempla mi Pasión; sobre todo el abandono en el momento de mi agonía. Esta es la hora de la gran Misericordia para todo el mundo. En esta Hora no negaré nada al alma que lo pida en recuerdo de mi Pasión".

 

 Cómo rezar la coronilla de la DIVINA MISERICORDIA:


  La coronilla de la Divina Misericordia es rezada, usando un
Rosario común, de cinco decenas. La coronilla de la Divina Misericordia es precedida por dos oraciones de apertura, del diario de Santa Faustina y seguida por una oración final.


Cruz:

Señal de la Cruz:
"Por la señal de la Santa Cruz, líbranos Señor Dios de todos nuestros enemigos. Amén



En la cuenta grande:

Inicio (Dos oraciones opcionales)


1.- Expiraste Jesús, pero la fuente de la vida brotó para las almas y un océano de misericordia se abrió para el mundo entero. Oh Fuente de Vida, Misericordia Divina inagotable, envuelve a todo el mundo y vacíate sobre nosotros.


2.- Oh Sangre y Agua que brotaron del Corazón de Jesús como una fuente de Misericordia para nosotros, Jesús en ti confío.


Cuenta pequeña 1:

Padre Nuestro
Padre Nuestro que estás en los Cielos, santificado sea Tú Nombre, venga a nosotros Tú Reino, hágase Tú Voluntad así en la Tierra como en el Cielo. Danos hoy el pan de cada día, perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores, no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén. (Así como se decía antes, deudas y deudores).


Cuenta pequeña 2:

Ave María
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


 
Cuenta pequeña 3:

Credo
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí va a venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia católica la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén

 


En las cinco cuentas grandes de cada decena:


Padre Eterno, yo te ofrezco el cuerpo, sangre, alma y divinidad de Tú Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como expiación de nuestros pecados y los del mundo entero.


En las 10 cuentas pequeñas de cada decena:
Por su dolorosa pasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero



Terminar con Santo Dios (Repetir 3 veces)
(Donde normalmente rezamos el “Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo…”)
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.


Oración final (opcional)
Eterno Dios, en quién la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, Míranos compasivamente y aumenta tu misericordia en nosotros. Que en los momentos difíciles, no nos desesperemos, ni nos desalentemos, pero con gran confianza, nos sometamos a tu Santa Voluntad, que es amor y la misericordia en sí misma. Amén.

 

 

 

ORACIÓN

Oh Dios cuya Misericordia es infinita y cuyos tesoros de compasión no tienen límite, míranos con Tu favor y aumenta Tu Misericordia dentro de nosotros, para que en nuestras grandes ansiedades no desesperemos, sino que siempre con gran confianza nos conformemos con Tu Santísima Voluntad, la cual es idéntica con Tu Misericordia, por Nuestro Señor Jesucristo, Rey Misericordia. Quien con Vos y el Espíritu Santo manifiesta Misericordia hacia nosotros por siempre. Amén. 

 

ORACIÓN DE LA MISERICORDIA DIVINA


¡Oh Dios de gran misericordia!, bondad infinita, desde el abismo de su abatimiento, toda la humanidad implora hoy Tu misericordia, Tu compasión, ¡Oh Dios!; y clama con la potente voz de la desdicha.

¡Dios de Benevolencia, no desoigas la oración de este exilio terrenal! ¡Oh señor!, Bondad que escapa nuestra comprensión, que conoces nuestra miseria a fondo y sabes que con nuestras fuerzas no podemos elevarnos a Ti, Te lo imploramos: Adelante con Tu gracia y continúa aumentando Tu misericordia en nosotros, para que podamos, fielmente, cumplir Tu santa voluntad, a lo largo de nuestra vida y a la hora de la muerte. Que la omnipotencia de tu misericordia nos escude de las flechas que arrojan los enemigos de nuestra salvación, para que con confianza, como hijos Tuyos, aguardemos la última venida (día que Tú solo sabes). Y esperamos obtener lo que Jesús nos prometió a pesar de nuestra mezquindad.

 

 JACULATORIA


El Salvador ordenó a Sor María Faustina que escribiera, y la rezara con frecuencia, esta pequeña jaculatoria:

"Oh Sangre y Agua, que brotasteis del Sagrado Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, yo confío en vos"." Por el rezo de este Rosario, me complace dar todo lo que me pidan. Quien lo rece, alcanzará gran Misericordia en la hora de su muerte. Aunque sea un pecador empedernido, si reza este Rosario, aunque sea una sola vez, logrará la gracia de mi infinita Misericordia".

 

 ORACIONES BREVES PARA REZAR A LAS TRES DE LA TARDE


Oración Nº1
Expiraste, Jesús, pero Tu muerte hizo brotar un manantial de vida para las almas y el océano de Tu misericordia inundó todo el mundo. Oh, Fuente de Vida, insondable misericordia divina, anega el mundo entero derramando sobre nosotros hasta Tu última gota de sangre. (IV, 59).


Oración Nº2
Oh, Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús, manantial de misericordia para nosotros, en Ti confío. (1, 35)

 

"Cuando los pecadores recen este Rosario, llenaré sus almas de tranquilidad, y será feliz la hora de su muerte: No les afectará el temor. Mi Misericordia les amparará en esta última lucha".

"Si se reza este Rosario delante de los moribundos, se calma la ira de Dios, y su insondable Misericordia se apodera de su alma. Cuando recen este Rosario al  lado del moribundo, me pondré entre el Padre y el alma moribunda, no como justo Juez, sino como Redentor Misericordioso".

 Si el agonizante puede, mejor que rece el Rosario. Si ya no puede, continúen rezándolo los que están con él.

"Los sacerdotes ofrezcan este rosario a los pecadores, como el último socorro".

Jesús promete conceder todo lo que se le pida, la gracia de la conversión y de una muerte feliz y en gracia. Pero es necesario rezarlo con arrepentimiento de los pecados cometidos, humildad, perseverancia, devoción y confianza.

 

La personas que llegaron desde los rosarios, coronas y coronillas, abajo está el link para retornar.

 

LA NOVENA DE LA DIVINA MISERICORDIA

 

Una variación de la corona para aprender y alternar

Coronilla Meditada

 

Recomendamos leer esta página nuestra, donde nos habla el Señor de la Divina Misericordia

Yo les pido

 

 

 

¿Cuál es la imagen original del cuadro de Jesús de la Divina Misericordia?



El cuadro de Kazimirowski
 

 

 


En 1931, Jesucristo le pidió a Sor Faustina Kowalska que pintara al Jesús de la Misericordia tal como lo veía en sus apariciones, con la frase “Jesús en ti Confío”, que lo divulgara para repartir sus gracias, y que fundara la Fiesta de la Misericordia el domingo siguiente a la Pascua de Resurrección. En 1934 el padre Sopocko (confesor de Faustina) hizo el encargo al pintor Eugeniusz Kazimirowski.


En 1943, ya fallecida sor Faustina, el pintor Adolfo Hyla regaló como ex voto a las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia en Polonia un cuadro de Jesús de la Misericordia interpretando la imagen dictada por Faustina. Esta imagen es la que se conoce mas hoy día y la que con su fama protegió del régimen comunista a la imagen que pintó Kazimirowski.

 

 

 


EL ENCARGO DE JESÚS A SOR FAUSTINA

Jsus Misericordioso de Kazimirowski


Al anochecer mientras estaba en mi celda, vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir, y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la túnica entreabierta en el pecho, salían dos rayos grandes: uno rojo y otro pálido. En silencio, atentamente miraba al Señor, mi alma estaba llena de temor, pero también de gran alegría. Un momento después, Jesús me dijo: Pinta un cuadro según el modelo que ves, y firma: Jesús, en Ti confío.


(…) Prometo que el alma que venere este cuadro no perecerá. También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre todo, a la hora de la muerte.

 (…) Deseo que haya una Fiesta de la Misericordia. Quiero que este cuadro que pintarás con el pincel, sea bendecido con solemnidad el primer domingo después de la Pascua de Resurrección; ese domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia. Deseo que los sacerdotes proclamen la gran misericordia que tengo para las almas pecadoras. Que el pecador no tenga miedo de acercarse a Mí. (DIARIO de Santa Sor Faustina) Plock, Polonia “22 de febrero de 1931.


“Los dos rayos (de la imagen) significan la Sangre y el Agua. El rayo pálido simboliza el Agua que justifica a las almas. El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas. Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de Mi misericordia cuando Mi Corazón agonizante fue abierto en la cruz por la lanza (…) Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzará la mano justa de Dios” (Diario, 299).


La obra encargada a sor Faustina por el Señor Jesús fue imposible de realizar en términos humanos porque no tenía conocimientos básicos de creación artística. Sin embargo, quería cumplir la Voluntad de Dios e intentaba pintar el cuadro sola, pero sin resultados. Los apremios del Señor Jesús y la desconfianza de los confesores y los superiores causaban un gran sufrimiento personal a sor Faustina. Durante su estancia en Plock (unos 3 años) y en Varsovia, siguió pensando en el incumplido deseo del Señor Jesús, que le hizo sentir la gran importancia que tenía en los Planes Divinos, la misión que le había asignado.


De repente vi al Señor que me dijo:
“Has de saber que si descuidas la cuestión de pintar este cuadro y de toda la obra de la Misericordia, el día del juicio responderás por un gran número de almas” (Diario, 154).


Después de profesar sus votos perpetuos, sor Faustina fue trasladada a la casa conventual de Vilna (25 de mayo de 1933). Aquí encontró la ayuda prometida anteriormente: el confesor y director espiritual, el Padre Miguel Sopocko intentó realizar los deseos del Señor Jesús.


EL JESUS QUE VIO SOR FAUTINA

Jesus Misericordioso de Kazimirowski

El padre Sopocko (confesor de sor faustina Kowalska) encargó el cuadro de Jesús Misericordioso a principios de 1934 en Vilna (Vilnius, Lituania), al pintor Eugeniusz Kazimirowski. El piso del padre Sopocko y el piso de Kazimirowski junto con su estudio se encontraban en el mismo edificio.


El cuadro con la imagen del Jesús Misericordioso nacía en el ambiente lleno del misterio de los milagros Divinos: las experiencias místicas vividas por Santa sor Faustina. El padre Miguel Sopocko parcialmente le dio a conocer al pintor la misión de la sor Faustina y le comprometió a guardar el secreto. Este pintor muy apreciado y muy culto renunció a su propia concepción artística para representar detalladamente lo que relataba sor Faustina, quien venía al estudio del pintor por lo menos una vez a la semana, durante medio año, para añadir los detalles e indicar los errores.

 

 Quería que la imagen del Jesús Misericordioso fuera igual a la imagen revelada en sus visiones. En el proceso de pintar el cuadro participó activamente el Padre Miguel Sopocko – el fundador de la obra, quien, a petición del pintor, posó para el cuadro vistiendo un alba. El tiempo pasado juntos dedicado a pintar fue una oportunidad para una interpretación más profunda del contenido del cuadro. Las cuestiones discutibles resolvía el Mismo Señor Jesús (Diario 299; 326; 327; 344). Muy significativa fue la conversación que mantuvo sor Faustina con Jesucristo sobre el cuadro pintado:


(…) Cuando estaba en el taller de aquel pintor que pintaba el cuadro, vi que no era tan bello como es Jesús. Me entristecí mucho por eso, sin embargo, lo oculté profundamente en mi corazón. (…) la Madre Superiora se quedó en la ciudad para arreglar algunos asuntos, yo volví sola a casa. En seguida fui a la capilla y lloré muchísimo. Le dije al Señor:

¿Quién Te pintará tan bello como Tú eres? De repente oí estas palabras: No en la belleza del color, ni en la del pincel, está la grandeza de este cuadro, sino en Mi gracia” (Diario, 313).


De esta conversación emana la sinceridad de la persona a la que le había sido concedida una gracia sobrenatural y que en sus vivencias místicas vio la belleza del Salvador Resucitado. El Señor Jesús muchas veces aparecía a sor Faustina en la forma en la que está demostrado en el cuadro (Diario 473; 500; 851; 1046; 1565) y también, en repetidas ocasiones exigió que ese cuadro fuese expuesto para la adoración pública. Eso demuestra que el Señor Jesús aceptó la imagen pintada en el cuadro, santificándolo con su viva presencia.


Durante seis meses Sor Faustina venía al estudio del pintor para dar indicaciones y los detalles del aspecto del cuadro. El Padre Sopocko personalmente se encargó de que el cuadro fuera pintado exactamente según sus indicaciones. El lienzo, sobre el cual se representó la imagen, se ajustó a las medidas de un marco viejo regalado anteriormente por una de las parroquianas.


El cuadro fue pintado durante seis meses, cuando ya estaba listo, el p. Sopocko quería asegurarse de cómo tenía que ser introducido el texto en el cuadro. Pidió a sor Faustina que lo preguntase al Señor Jesús:
“Una vez el confesor (Padre Sopocko) me preguntó cómo debía ser colocada la frase, ya que todo eso no cabía en la imagen. Contesté que rezaría y que daría la respuesta la semana siguiente. Al alejarme del confesionario, y pasando cerca del Santísimo Sacramento, recibí el entendimiento interior de cómo debía ser la frase. Jesús me recordó lo que me había dicho la primera vez, es decir, que estas tres palabras debían ser puestas en evidencia. Las palabras son: Jesús, en Ti confío” (Diario, 327).


“Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir a la Fuente de la Misericordia para recoger gracias. Ese recipiente es esta imagen con la frase: Jesús, en Ti confío” (Diario, 327).


El texto dictado, que constituye un elemento importante de la indicada forma del culto a la Misericordia, fue puesto por el padre Sopocko en una placa colocada en la parte inferior del cuadro. A la petición expresa del Señor Jesús transmitida a sor Faustina, el padre Sopocko pidió el permiso para colgar el cuadro en la Iglesia de San Miguel en Vilna, de la que era rector.


Gracias a los esfuerzos del Padre Sopocko, desde el 26 hasta el 28 de abril de 1935, durante las celebraciones finales del Jubileo de 1900 años de la Redención del Mundo en la Puerta del Amanecer en Vilna, la Imagen del Misericordioso Salvador por primera vez fue adorada por una multitud de fieles que participaban en las oraciones. Esa celebración coincidió con el primer domingo después de la Pascua, Sor Faustina participó en ella, y la homilía sobre la Misericordia Divina fue predicada por el padre Sopocko, tal como lo había exigido Jesús.


“Durante tres días la imagen estuvo expuesta en público, y recibió la veneración pública porque había sido colocada en la Puerta del Amanecer en lo alto de un ventanal, por eso se la veía desde muy lejos. Durante esos tres días en la Puerta del Amanecer fue celebrada con solemnidad la clausura del Jubileo de la Redención del Mundo, el décimo noveno centenario de la Pasión del Salvador. Ahora veo que la obra de la Redención está ligada a la obra de la misericordia que reclama el Señor” (Diario, 89).


“Cuando esta imagen fue expuesta, vi un movimiento vivo de la mano de Jesús que trazó una gran señal de la cruz. Por la noche del mismo día (…) vi que la imagen estaba pasando sobre una ciudad y aquella ciudad estaba cubierta de redes y de trampas. Jesús, al pasar cortó todas las redes (…)” (Diario, 416).


“Cuando estaba en la Puerta del Amanecer durante las celebraciones en las cuales fue expuesta esta imagen, estuve presente durante el sermón que predijo mi confesor (M. Sopocko); el sermón fue sobre la Divina Misericordia, fue el primero de los que exigía el Señor Jesús desde hacía mucho tiempo. Cuando empezó a hablar de esta gran misericordia del Señor, la imagen tomó un aspecto vivo y los rayos penetraron en los corazones de las personas reunidas, pero no en grado igual, unos recibieron más y otros menos. Una gran alegría inundó mi alma viendo la gracia de Dios” (Diario, 417).
“Cuando terminaba el oficio y el sacerdote tomó el Santísimo Sacramento para impartir la bendición, súbitamente vi al Señor Jesús con el mismo aspecto que tiene en esta imagen. El Señor impartió la bendición y los rayos se extendieron sobre el mundo entero. Vi una claridad inaccesible en forma de una habitación de cristal, tejida de ondas de luz impenetrable a cualquier criatura o espíritu. En la claridad había tres puertas y en ese instante Jesús, con el mismo aspecto que tiene en la imagen, entró en aquella luz a través de la segunda puerta, al interior de la claridad” (Diario, 420).


La celebraciones de la Puerta del Amanecer en Vilna fueron para la sor Faustina una señal y cumplimiento de las gracias anunciadas anteriormente – una manifestación pública de la fuerza enorme de la Misericordia Divina.


El 4 de abril de 1937, con el permiso del Metropolitano de Vilna, arzobispo Romuald Jalbrzykowski, el cuadro con la imagen del Salvador Misericordioso, tras haber recibido la opinión positiva de los expertos, fue llevado a la iglesia de San Miguel en Vilna, dónde empezaron a rodearlo de veneración cada vez mayor. Según la comisión de expertos convocada en 1941 por la orden del Metropolitano, afirmó que “El cuadro constituye una obra de arte y un ejemplo de arte contemporáneo religioso de valor.” (Protocolo de la Comisión de la evaluación y la conservación del cuadro de Jesús Misericordioso en la Iglesia de San Miguel de Vilna de 27 de mayo de 1941 firmado por expertos: Profesor de la historia de arte dr. M. Morelowski, Profesor de dogmática padre dr. L. Puchaty y el Conservador padre Dr P. Sledziewski).


En la posterior correspondencia con el Padre Sopocko sor Faustina escribe: “Dios me hizo conocer que estaba satisfecho con lo que ya se había hecho. Sumergiéndome en la oración y en la cercanía de Dios sentí en el alma una paz profunda por la totalidad de esta obra. (…) Y en lo que se refiere a esas imágenes (copias pequeñas), (…) La gente las compra, poco a poco, y unas almas ya han recibido la gracia de Dios que ha fluido de esa fuente. Como todo, también esto va a ir lentamente. Las imágenes no son tan bonitas como el cuadro grande. Las compran esos a los que atrae la gracia de Dios” (fragmento de la carta de Cracovia, 21 de febrero 1938).

 


LA PERSECUSIÓN COMUNISTA


En 1948 cuando el gobierno comunista cerró la Iglesia de San Miguel, el cuadro (sin el marco con la placa con el texto) fue comprado en secreto al empleado lituano que liquidaba las pertenencias del templo.


La transacción fue realizada por dos mujeres (una polaca y una lituana) que estaban conscientes del peligro de las consecuencias en caso de que se enterasen las autoridades soviéticas.


Las mujeres trasladaron la imagen enrollada a un desván donde iba a esperar hasta que pasase el peligro. Después entregaron el cuadro a la Iglesia del Espíritu Santo, donde fue depositado también el mobiliario de la iglesia cerrada. El párroco, el p. Jan Ellert no estuvo interesado en guardar el cuadro. Desde allí, en 1949, un amigo del p. Sopocko: p. Józef Grasewicz lo llevó a la parroquia en Nowa Ruda. Aquí, a pesar de muchos cambios en la administración de la iglesia, el cuadro permaneció durante 40 años.


En 1970 las locales autoridades comunistas de Nowa Ruda decidieron convertir la iglesia en un almacén. El cuadro colgado en la parte superior, por la causa que parecía sin importancia – falta de la escala de longitud adecuada – se quedó en la iglesia abandonada. El padre Sopocko, que entonces estaba en Polonia, no tenía posibilidad ninguna de volver a Vilna (Lituania), que no dejaba de preocuparse por el destino del cuadro, pidió al p. Grasewicz que trasladara el cuadro a algún otro sitio seguro. En secreto mandó una petición de colgar el cuadro en la iglesia de la Puerta del Amanecer de Vilna, donde había sido expuesto por primera vez para la adoración pública. La petición fue transmitida solo en 1982 (ya después de la muerte del p. Sopocko). El vicario de la Puerta del Amanecer de aquella época, el p. Tadeusz Kondrusiewicz encontró esta idea irreal y propuso colgar el cuadro en la iglesia de Espíritu Santo, cuyo párroco el p. Aleksander Kaszkiewicz, quien al principio a desgana, consintió colgar el cuadro. De este modo el p. Grasewicz tomó la decisión de llevar el cuadro de vuelta a Vilna.


Para no provocar una situación peligrosa, en una noche de noviembre de 1986, sin que se enterasen los habitantes de Nowa Ruda (que durante muchos años se reunían en la iglesia abandonada para rezar), el cuadro original fue sustituido por una copia preparada anteriormente. Con la ayuda de las hermanas de la Madre Misericordiosa (de la Puerta del Amanacer) que conocían el secreto, el lienzo fue quitado del bastidor, enrollado y esa misma noche llevado a Grodno, y después a la Iglesia de Espíritu Santo de Vilna.


Antes de colocar la imagen en el altar, a la orden del p. Kaszkiewicz el cuadro dañado fue repintado. En resultado el aspecto de la cara del Señor Jesús cambió notablemente, lo que deformó el mensaje visual de la imagen. Al cuadro se añadió una frase en rojo: “Jesús en Ti confío”. Además, para ajustar el cuadro al hueco en el altar, se dobló la parte inferior del lienzo, y a la parte superior se agregó al cuadro una parte adicional en forma de oval.


Estos cambios no estaban de acuerdo con la composición artística del cuadro realizada en 1934 por E. Kazimirowski en cooperación con sor Faustina y padre Sopocko. Fue una ingerencia brutal que notablemente redujo el valor original de la obra.


El cuadro renovado en el año 2003, con el marco nuevo y el texto: JESÚS, EN TI CONFÍO permaneció en la Iglesia de Espíritu Santo hasta septiembre de 2005.


La Fiesta de la Misericordia Divina, el 18 de abril de 2004 el Metropolitano de Vilna, Cardenal Audrys Juozas Backis reconsagró la renovada iglesia de la Santa Trinidad en Vilna al Santuario de la Misericordia Divina. Paralelamente, a la Congregación de las Hermanas de Jesús Misericordioso, ordenó orar en ese Santuario.


En septiembre de 2005 en el Templo se colocó el primer cuadro de Jesús Misericordioso.
El Metropolitano asignó a la Congregación, para su sede, la casa donde había sido pintado el primer cuadro de Jesús Misericordioso. Esta casa, gracias a la generosidad de los donadores fue adaptada a las necesidades de la Congregación religiosa.


El primer cuadro de Jesús Misericordioso expuesto en el 1987 en la Iglesia de Espíritu Santo en Vilna no llamó atención particular ni de los peregrinos ni de las autoridades eclesiásticas. La falta de las condiciones apropiadas para exponerlo provocó más cambios negativos en su materia.


Fue sólo en julio de 2001 cuando con el consentimiento del padre Miroslaw Grabowski párroco de la iglesia de Espíritu Santo, la Congregación de las Hermanas de Jesús Misericordioso pudo abrir su nueva sede en Vilna, aceptada por la curia de Vilna, y rodear de cuidados este cuadro único e inestimable. La Congregación lleva decenas de años haciendo gestiones para propagar la primera imagen de Jesús Misericordioso, aquel creado en el ambiente de Divino milagro de la oración y de sufrimiento de sor Faustina, su presencia y cooperación.


Gracias a la iniciativa y las gestiones de las hermanas en abril de 2003 el cuadro fue sometido a una restauración profunda, lo cual tuvo lugar en la capilla del convento de las hermanas en Vilna. Se eliminaron del cuadro todas las repinturas, las manchas creadas por la humedad y pruebas de retirarlas con sustancias químicas, se repararon las deterioraciones. A consecuencia de la restauración el cuadro recuperó su aspecto original.


Algunos daños sufridos por el lienzo tuvieron que ser eliminados utilizando el pegamento. Se ven también huellas dejadas después de haber quitado el lienzo del bastidor (huellas de los clavos que sujetaban el cuadro), y el doblamiento de la parte inferior de unos cuatro centímetros (en 1987 el cuadro fue ajustado a las medidas del nicho del altar de la Iglesia de Espíritu Santo). Los defectos aunque no vistos en la imagen expuesta, son, entre otros, los rasgos característicos del cuadro.


Por iniciativa de los organizadores y fundadores de la conservación del cuadro en 2003, de la Fundación de los Apóstoles de Jesús Misericordioso de Lódz, en marzo de 2004, en la Iglesia de Espíritu Santo de Vilna fue realizada una sesión fotográfica profesional, para documentar el cuadro. Desde entonces, de las diapositivas de 20 cm se hacen fotocopias de la primera imagen de Jesús Misericordiosos. Las copias son distribuidas y facilitadas a la evangelización públicas.


A pesar de la conservación detallada, el estado del cuadro se empeoró. El cuadro debía ser expuesto en condiciones apropiadas, de acuerdo con las indicaciones del restaurador. El cuadro lo conservó Edyta Hankowska – Czerwinska de Wloclawek (Polonia) conservadora de obras de arte, licenciada por la facultad de Bellas Artes de la Universidad de Nicolás Copérnico en Torun (Polonia).


El 3 de agosto de 2009 en el Sanctuario de la Misericordia Divina de Vilna, la conservadora Edyta Hankowska-Czerwiska realizó una inspección periodical del estado del cuadro.

 


EL OTRO CUADRO DE JESÚS MISERICORDIOSO
en Cracovia Lagiewniki (Polonia)

Jesus Misericordioso de Hyla


En 1943 – a los diez años de pintar el primer cuadro de Jesús Misericordioso y cinco años después de la muerte de sor Faustina en Cracovia, a la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia vino un pintor, Adolfo Hyla. El artista quería pintar un cuadro y regalarlo a la capilla del convento como un exvoto de agradecimiento por el salvamento de su familia de los accidentes de la guerra.


Las hermanas propusieron que pintara el cuadro de Jesús Misericordioso. Le presentaron al artista como un modelo una reproducción del primer cuadro pintado por Kazimirowski en cooperación con sor Faustina. Adjuntaron también la descripción del cuadro del Diario de Santa sor Faustina. Sin embargo, el artista hizo el encargo según su propia idea.


Porque el tamaño del cuadro regalado no encajaba en el altar de la capilla de las hermanas, la Madre Irene Krzyzanowska encargó otro cuadro. Este cuadro fue consagrado en 1944 y puesto en la capilla del convento de Cracovia donde es adorado hasta hoy. En este cuadro la imagen de Jesús Misericordioso en el fondo había un prado y arbustos que se veían a lo lejos. Por intervención del padre Sopocko en 1954, el fondo del cuadro fue cubierto con pintura oscura y debajo de los pies del Señor Jesús se pintó un suelo.


El cuadro regalado por Adolfo Hyla como exvoto de agradecimiento fue expuesto en la iglesia parroquial del Corazón Divino en Wroclaw (Polonia). Esta iglesia está relacionada con la Casa de la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia.


Después de la segunda guerra mundial el primer cuadro de Jesús Misericordioso pintado por el artista Eugenio Kazimirowski en Vilna (Lituania) en cooperación con sor Faustina, permaneció en el territorio de la Unión Soviética, donde miles de personas tuvieron que ocultar su fe en Dios durante decenas de años a causa de severas persecuciones de los católicos. El cuadro también permanecía escondido, y su origen extraordinario también se mantenía en secreto.


Quizás la divulgación en Polonia de otro cuadro, fue una providencial distracción de la atención a la milagrosa Imagen Santa (como la llamó Juan Pablo II en 1993 en Vilna). En aquellos tiempos no había otra posibilidad real de salvarla.


Indudablemente el cuadro pintado por Adolfo Hyla ayudó mucho en el desarrollo del culto de la Misericordia Divina. Lo confirman los testimonios de las gracias recibidas por su intercesión. Sin embargo, su popularidad no disminuyó el valor del primer cuadro pintado en Vilna – exactamente según el modelo trasmitido por el Señor Jesús. Después de una larga espera el cuadro llegó a ser dignamente expuesto en el altar central del Santuario de la Misericordia Divina en Vilna, donde, rodeado de la oración de las hermanas y de los peregrinos que vienen a verlo, es venerado públicamente.


Fuente: www.misericordia-divina.com

 

 

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