Dios Padre

Si queréis buena salud, os debéis acercar a Mí

 

Dios Padre habla a sus hijos

 

   

 

  Mayo 06_10 La Gracia de la santidad y la docilidad.     

Rosario vespertino

 

Temas:

 

El agradecimiento siempre es bello y siempre va a ser recompensado, aquí en la Tierra y acá en el Cielo.

Si queréis tener salud total, os debéis acercar a Mí, debéis contar con Mis Fuerzas, con Mis Capacidades, con Mi Omnipotencia.

Sois Mis pequeños escogidos de éste tiempo, os pido de corazón, que seáis dóciles a lo que Yo os voy a pedir.

Siempre os he dicho que veáis lo bello que Yo os voy a dar, que no os involucréis en todo aquello negativo que veáis en vuestro alrededor.

Os estoy anunciando tiempos bellísimos para las almas buenas, para las almas dóciles, para las almas que realmente quieran ser Mis hijos, Mis hijos del Amor.

 

  

 

 

Primer Misterio, Habla Dios Padre

 

 

Sobre: El agradecimiento siempre es bello y siempre va a ser recompensado, aquí en la Tierra y acá en el Cielo.

 

 

Hijitos Míos, las necesidades de Mi Corazón son inmensas, porque os he creado a todos vosotros, sois toda una humanidad, sois una inmensidad. Yo os creé por Amor a todos vosotros y también pido amor de Mis criaturas, porque vosotros, que sois también padres de familia, hermanos, parientes y hacéis lo que hacéis por amor, por los demás, también esperáis lo mismo, como respuesta, de vuestros hermanos y Yo, como Padre de todos vosotros, de todo el género humano, de todos los tiempos, también espero de vosotros amor de regreso. Os doy tanto, velo por vosotros en todo momento, os voy cuidando de los ataques de Satanás a vuestro alrededor, si vosotros fuerais concientes de todo esto, lo mínimo que podríais hacer sería agradecerme a Mí, vuestro Padre, vuestro Dios y Creador por todo lo que recibís, y lo recibís con un Amor total.

 

 Ciertamente, muchas veces vosotros hacéis algo para recibir ese agradecimiento de vuestros hermanos, por conveniencia, porque queréis algo de ellos, les ayudáis, pero a veces es más conveniencia que amor, estáis esperando algo de regreso de parte de ellos.

 

 Yo, como Padre y Creador, también espero vuestro amor. Los padres se dan en totalidad, a veces, hasta sufriendo, quitándose ellos mismos cosas necesarias para darlas a los hijos y no hay reciprocidad de amor. Yo os doy porque Soy vuestro Padre y, ciertamente, no necesito nada, porque tengo todo, porque todo es Mío, pero cuando vosotros volteáis hacia Mí y Me dais vuestro agradecimiento, Me agradecéis de corazón todo lo que Yo os doy, cuando apreciáis y estáis plenamente concientes de Mis cuidados y de Mi ayuda en todo lo que hacéis en vuestra vida, Yo también Me siento bien, Me siento contento, Me siento a gusto de tener una familia que Me ama, que Me agradece y que trata de hacer también muchas cosas por Mí porque, ciertamente, estáis viviendo para Mí. Yo os di el don de la vida para servirme, para que vosotros pudierais ser una extensión de Mi Amor en la Tierra, salvando almas, ayudando a vuestros hermanos a crecer espiritualmente, ayudándoles en múltiples formas, de acuerdo a los dones con que Yo os he dotado a cada uno de vosotros.

 

 Mis pequeños, el agradecimiento siempre es bello y siempre va a ser recompensado, aquí en la Tierra y acá en el Cielo. Aprended a amar a quienes os aman, agradecer a aquellos de quienes recibís cuidados y favores, pero siempre agradeced, Mis pequeños, de corazón, de todo lo que recibáis de bueno de todos aquellos que os rodean y especialmente a Mí, vuestro Dios y Creador, que velo constantemente por vuestro bien.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

 

Segundo Misterio, Habla Dios Padre

 

Sobre: Si queréis tener salud total, os debéis acercar a Mí, debéis contar con Mis Fuerzas, con Mis Capacidades, con Mi Omnipotencia.

 

Hijitos Míos, todos vosotros estáis llamados a la santidad, Soy vuestro Padre y vuestro Dios y, en cierta forma, exijo esa santidad de vosotros, porque estando así, es como estaréis como cuando vuestros Primeros Padres vivían en el Paraíso Terrenal. Ellos vivían en santidad, fueron creados para la santidad y la perdieron, no quisieron mantenerse en ese estado y traicionaron esa Gracia que Yo les había dado tan grande, la Gracia de la santidad. Ellos no tuvieron que trabajar para obtenerla, fue un regalo gratuito, Mío, de vuestro Dios y Creador, vosotros ahora tenéis que luchar para obtenerla pero, estando Conmigo y contando sobre todo Conmigo, con Mis Gracias y Bendiciones, vosotros podéis llegar a obtener nuevamente la santidad de vida.

 

Os digo que exijo esa santidad, porque el alma santa es bellísima, el alma santa puede obtener de Mí grandes regalos, con la alma santa Yo Me comunico fácilmente y Me deja vivir en su corazón. Con todo su amor y docilidad. Las almas santas son bellísimas, vosotros no os dais cuenta totalmente de lo que es un alma santa. Ciertamente conocéis de hermanos vuestros que alcanzaron la santidad, pero no podéis ver en su interior, y Yo sí puedo ver en el interior de estas almas santas y Me gozo en ellas.

 

Vosotros, tenéis que luchar por obtener esa santidad y la santidad se logra con la negación de todo vuestro mal interior, por vuestros pecados, pasiones, todo aquello que os aleja de todo lo que Yo os he pedido que seáis. Para eso os he dado, principalmente, los Diez Mandamientos, para que fuera una guía, para que fuerais alcanzando la santidad poco a poco, que no fuerais cayendo en los errores humanos que os están señalando los Diez Mandamientos.

 

Ciertamente, el hombre, al haberse alejado de Mí, su espiritualidad no es perfecta y ya que el alma busca una espiritualidad, ahí es donde entra Satanás a hacer su obra en vosotros, os desvía, os engaña y os empieza a llenar de su maldad y vosotros aceptáis esa maldad en vuestro interior, cuando vuestro interior debiera estar plenamente lleno de Mí, vuestro Dios. Es ahí en donde debéis empezar a negaros a vosotros mismos, a cuidar vuestro interior, que es vuestra alma. Debéis impedir que entre todo aquello que pueda dañar vuestra alma y todo vuestro ser, porque cuando vuestra alma está dañada, también afecta a vuestro cuerpo.

 

Sabéis que muchas enfermedades del cuerpo son causadas por el desastre espiritual que tenéis. Sí, Mis pequeños, si queréis tener salud total, os debéis acercar a Mí, debéis contar con Mis Fuerzas, con Mis Capacidades, con Mi Omnipotencia, porque si os alejáis de Mí y queréis hacer vuestra vida con vuestras capacidades, nunca lograréis la perfección a la que estáis llamados y, es más, os iréis alejando cada vez más de ella, porque no os estáis acercando a la fuente de todo Bien, que Soy Yo.

 

Os pido, Mis pequeños, que busquéis la santidad y Yo os ayudaré a alcanzarla, tratad y veréis que Conmigo, con Mi ayuda, la alcanzaréis, Satanás estará al acecho, pero para eso estoy Yo, vuestro Padre y vuestro Dios, estaré protegiéndoos de su ataque, para que vuestra meta sea alcanzada y podáis regresar al estado de santidad que tenían vuestros Primeros Padres.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

Tercer Misterio, Habla Dios Padre

 

Sobre: Sois Mis pequeños escogidos de este tiempo, os pido de corazón, que seáis dóciles a lo que Yo os voy a pedir.

 

Hijitos Míos, cuando hay una verdadera docilidad, al alma que se le pide algo, nunca se va a molestar por lo que se le pida, porque esa alma tiene que estar suelta a Mi Voluntad, ya no es la voluntad del hombre la que debe actuar cuando esa alma se entrega a Mí. Es el siervo, el verdadero siervo amoroso, con el amo, el que debe actuar perfectamente. El siervo siempre va a tratar de alegrar al amo con su actuar, con su obediencia y, sobre todo, siempre buscando hacer las cosas lo mejor posible, para que el amo esté contento con él.

 

Ciertamente, Mi Hijo, os dijo que ya no erais siervos, sino hijos. El verdadero hijo, ciertamente, tiene que ser todavía mejor que el siervo, porque el hijo va a proteger el hogar, lo que los padres le han dado y lo que poseen, porque vivís en una familia.

 

Vosotros debéis buscar que los bienes de la familia se utilicen correctamente, que no se desperdicien, que estos bienes hasta puedan ser compartidos con aquellas almas que necesiten de vosotros, tanto en lo espiritual, como en lo material.

 

Lo que quiero de vosotros, Mis pequeños, es una docilidad absoluta. El ser dócil, también hace a un lado su propia voluntad. El alma dócil es como el hijo bueno, siempre buscará lo mejor para el padre, para el amo, para aquellos con los que trabaja o para con los que vive.

 

Estos son tiempos en los que Me estoy dirigiendo a vosotros, Mis pequeños, para que viváis en una docilidad total, porque os voy a pedir, a los que estáis Conmigo, que Me ayudéis a terminar con el mal sobre la Tierra. Deberéis luchar por ello, no será una lucha como vosotros pensáis, será una lucha espiritual y que, ciertamente, también podrá afectar a vuestro cuerpo, porque Satanás quiere ganar esta lucha espiritual y ya os he dicho que Satanás ya está vencido, porque Mi Amor, en la Presencia de Mi Hijo, al llegar este Amor Divino entre vosotros, lo venció, pero él quiere todavía tratar de destruir a todas las almas que pueda, antes de que quede encadenado, por un buen tiempo, en el Infierno.

 

Sois Mis pequeños escogidos de este tiempo, os pido de corazón, que seáis dóciles a lo que Yo os voy a pedir. Ciertamente necesitaréis la ayuda de Mi Santo Espíritu, para que seáis transformados en esos soldados de amor que necesito en estos tiempos para vencer el odio de Satanás. Os he dicho que Me pidáis por esa transformación en cuerpo y alma que necesito de vosotros y, específicamente, os estoy pidiendo a vosotros, los que estáis en grupos de oración, porque aceptasteis Mi llamado y habéis sido reeducados en Mi Amor. Esta lucha que pronto se dará en su máximo, será una lucha del Amor contra el odio de Satanás, pero va a ser una lucha tremenda y quiero que viváis plenamente en Mi Amor, que sea Mi Hijo el que viva plenamente en vosotros. Deberéis actuar, hablar, pensar, solamente en el Amor, vuestra humanidad, deberá quedar a un lado, porque el cuerpo, la carne, siempre tiende a la maldad y estos son tiempos de responder con el corazón, no con la carne. Habéis vivido por mucho tiempo ya, sometidos al pecado de la carne, a todos los pecados que os han llevado a darme la espalda a Mí, vuestro Dios. Éstos son tiempos en que debéis vencer plenamente todo lo que viene de la carne, de lo que es del mundo, de lo que son vuestras pasiones y deseos carnales que no os llevan a nada.

 

Os quiero enfatizar que debéis luchar contra vosotros mismos y contra todos los ataques de Satanás con el Amor, con Mi Amor. No deberéis buscar la destrucción de las almas, deberéis buscar el perdón de ellas. Eso es luchar en el Amor, no buscaréis la condenación sino la salvación de las almas y esa fue la educación que os vino a dar Mi Hijo, que odiarais al pecado, más no al pecador, que buscarais la salvación de vuestros hermanos y no su condenación eterna.

 

Quiero que entendáis perfectamente esto, Mis pequeños, porque tendréis dolor, querréis quizá venganza en algún momento dado, querréis destruir a vuestro hermano, porque esa es la forma de pensar del hombre, pero vosotros ya no deberéis estar pensando como hombres, es Mi Hijo el que debe vivir plenamente en vosotros. Él aceptó, en docilidad, Mi Voluntad, para vuestro bien, para que vosotros aprendierais a amar plenamente, Él pudo haber utilizado Su Poder Divino para acabar con aquellos que le causaban mal a cada momento y su respuesta fue siempre de Amor, de pedirme a Mí por su salvación, de querer darles vida espiritual y eterna y estos son momentos en que vosotros deberéis actuar así, en el Amor pleno, en el Amor Santo, en el Amor Bello que Yo os he dado a través de Mi Hijo y que vosotros debéis ya haber aprendido. Y cuando Yo os pida en docilidad que seáis como Mi Hijo, debéis luchar contra vuestro “yo” y contra todo aquello que os pueda llevar a pensar como seres humanos.

 

Ya no sois hijos de la Tierra, sois hijos Míos, de vuestro Dios, os llamé, respondisteis, fuisteis reeducados ya en Mi Amor y en Mis Enseñanzas de Amor, ya no podéis dar un paso atrás, porque volveríais a ser del mundo y estaríais rechazando todo aquello que Yo os di.

 

 

 

Por favor, Mis pequeños, no Me falléis en estos momentos tan determinantes de la historia del mundo, de vuestra historia espiritual. Son momentos de cambio bellísimos y vosotros estáis llamados a ser parte de ese cambio y Yo os agradeceré, infinitamente y eternamente,  el que Me apoyéis en este cambio, porque sois Mis instrumentos de Amor.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

Cuarto Misterio, Habla Dios Padre

 

Sobre: Siempre os he dicho que veáis lo bello que Yo os voy a dar, que no os involucréis en todo aquello negativo que veáis en vuestro alrededor.

 

Hijitos Míos, ciertamente, sabiendo que estos momentos de la historia son tiempos difíciles, tiempos de cambio, siempre os he dicho que veáis lo bello que Yo os voy a dar, que no os involucréis en todo aquello negativo que veáis en vuestro alrededor, porque esto va a ser como un huracán que pasará entre vosotros, pero este huracán que pasará por sobre toda la Tierra, lejos de dejar destrucción, dejará una nueva vida, ese huracán Soy Yo. Con Mi Gracia y con Mi Amor, iré acabando con toda la maldad que hay alrededor de la Tierra, toda la maldad que ha ido destruyendo vuestra espiritualidad y que os ha ido rebajando a vosotros de un nivel altísimo, como creé a vuestros Primeros Padres y por haber consentido el pecado en vuestras vidas, os habéis ido rebajando, hasta quedar como el hijo pródigo, viviendo entre los puercos. Así estáis ahora todos vosotros, sucios por el pecado, así como él estaba sucio por trabajar en las porquerizas, por el lodo de las porquerizas, ahora estáis vosotros todos sucios por el pecado que os rodea y que consentisteis en vuestra vida.

 

Yo vendré ahora, para limpiaros de todo aquello que os rodea y que es malo para vuestro crecimiento espiritual y aun humano. Destruiré todo aquello que os hace daño, porque os amo y os lo quiero repetir, porque os amo. Ya no quiero que viváis en la maldad, Mis pequeños. Un padre, una madre, que ama a sus hijos no puede verlos sufrir, no puede verlos rebajados a un nivel infame, como en el que ahora estáis vosotros. Quiero que recuperéis nuevamente esa dignidad que Yo os di en un Principio, en la persona de vuestros Primeros Padres y que, por su error, cayeron, pero vosotros no estáis en esa posición de quedaros así destruidos, porque Mi Amor os quiere elevar nuevamente a la dignidad de hijos Míos. Os quiero levantar y ya este es el tiempo en que será levantado el género humano, para que tengáis nuevamente la dignidad que Mi Amor os ha dado y para la que vino Mi Hijo a la Tierra, a enseñaros.

 

Desgraciadamente, no todos Mis hijos aceptarán ser levantados, porque hay muchas almas que han aceptado tanta contaminación en su interior, que Me dan la espalda y niegan el pertenecer a Mí, aceptan la vida de maldad que llevan, la buscan y no quieren ningún tipo de cambio, Yo tengo que respetar vuestro libre albedrío, pero estas almas no podrán pasar a los Cielos Nuevos y a las Tierras Nuevas que tengo preparados para los buenos hijos.

 

Os repito, no os atemoricéis con este huracán de Bondad que irá destruyendo toda maldad que hay alrededor del mundo, Soy Yo, vuestro Dios, en Mi Amor Infinito, el que os irá quitando todo aquello.

 

Mis pequeños, aceptad lo que Yo permita en vuestra vida porque, todo aquello que Yo os quite, será lo que os dañaba y que no os dejaba crecer.

 

Agradecedme, aunque no entendáis lo que esté pasando en vuestra vida, agradecedme de corazón vuestro cambio, porque creceréis, porque os quiero altos, porque os quiero bellos. No sois dignos de permanecer entre los puercos, entre la fealdad del pecado, os he de levantar a los que queráis venir Conmigo y Me agradeceréis el cambio, que aunque sea doloroso, al comprenderlo, Me lo agradeceréis infinitamente.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

 

Quinto Misterio, Habla Dios Padre

 

Sobre: Os estoy anunciando tiempos bellísimos para las almas buenas, para las almas dóciles, para las almas que realmente quieran ser Mis hijos, Mis hijos del Amor.

 

Hijitos Míos, si vosotros realmente Me reconocéis como Mi Hijo os relató en las Parábolas, en donde aquél hombre que buscaba la perla bellísima y única y la encontró, que vendió todos sus bienes con tal de comprarla, o aquél otro que encontró un tesoro en un terreno, y lo mismo, vendió todos sus bienes con tal de quedarse con ese terreno para aprovechar el gran tesoro que ahí estaba. Si vosotros, ciertamente, reconocéis Mi Amor y Mi Presencia como lo más bello y grande en vuestra vida, que no os importe que os quiten todo, todo lo que hay de este mundo, todo lo material, si Yo vivo perfectamente en vuestro corazón y, vosotros cuidándome, como lo más bello y grande que pudisteis haber encontrado en vuestra existencia, nada os faltará, porque Me tendréis a Mí en totalidad. Yo, que Soy el Creador de todo, Yo, que soy el Dueño de todo, Yo, que Soy vuestro Padre y vuestro Dios, que os da todo lo que necesitáis, Yo, que Soy vuestro Dios que tanto os ama y que no hay ni una sola criatura que creada que os pueda amar como os amo Yo, cuando vosotros, realmente Me encontráis y Me dejáis vivir plenamente en vuestro corazón, no necesitáis ya nada de lo que hay a vuestro alrededor. Podéis encontrar en vuestra historia ejemplos de almas buenas y santas que, al encontrarme, vivían continuamente un éxtasis de Amor. Gozaban plenamente Mi Presencia en su interior, poco les importaba lo del mundo, la gente a su alrededor posiblemente las veía desaliñadas, poco comían, se veían apartadas del mundo, pero siempre viviendo en paz, en alegría y un amor muy especial para con sus hermanos. En eso se distinguen las almas de todas las demás, las almas que Me han encontrado y que siguen buscando todavía más de Mí, porque al vivir en Mí, Conmigo, en su interior, Yo Me voy dando cada vez más, las almas Me conocen más profundamente y se enamoran cada vez más de Mí y, estas almas, viven totalmente anonadadas en Mi Amor.

 

Así os quiero, Mis pequeños, os quiero anonadados en Mi Amor, buscando saber más de Mí, compartiendo todo lo vuestro Conmigo y viviendo continuamente en vuestro interior.

 

Si vivís así, Mis pequeños, este cambio que se dará en toda la Tierra, será muy sencillo para vosotros, puesto que no estaréis pensando en qué perderéis ahora o mañana, qué se os quitará al otro día. Lo del mundo, lo material, poco os importará, porque si estáis Conmigo, viviendo fuertemente en lo espiritual, Yo proveeré de todo, para que vosotros, humanamente, no necesitéis gran cosa para sobrevivir y, cuando termine la prueba, las almas, así anonadadas, ya no sólo tendrán ese gozo interno, sino que ya lo tendrán externamente, porque vivirán también el cambio del mundo que se dará, que será bellísimo, que tendréis nuevas cosas a vuestro alrededor, cosas inimaginables, cosas bellísimas, que Yo crearé para Mis hijos consentidos, para Mis hijos fieles, para Mis hijos dóciles.

 

Os pido pues, como otras veces os he pedido, que viváis más en vuestro interior, que conviváis continuamente Conmigo, vuestro Dios, que obedezcáis Mis Ordenes y pedimentos cuando Yo os lo indique para bien de vuestros hermanos y para Gloria Mía, vuestro Dios. Y así, en ese anonadamiento espiritual que tendréis, realizaréis grandes cosas para el Nuevo Reino que se dará para toda la humanidad.

 

Os estoy anunciando tiempos bellísimos para las almas buenas, para las almas dóciles, para las almas que realmente quieran ser Mis hijos, Mis hijos del Amor.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

 

 

 

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