ROSARIO DE SANACIÓN DEL PADRE LLAMAS

 

 

 

Padre Inocencio Llamas. Centro de Paz Puerto Rico

 

 

¿Qué es el Rosario?

 

 El Rosario es como una corona de rosas. Las rosas son una de las flores más bellas. Se llama Rosario de 50 Rosas, las que un hijo ofrece como homenaje a su mamá. Esas rosas que exhalan una fragancia muy delicada, unos colores muy bellos.

 El Rosario es fundamentalmente vivir, meditar y hacer oración los misterios de la vida de Jesús en unión con la Virgen María. Por eso llamamos a los misterios gozosos, dolorosos y gloriosos. Lo que se medita en el Rosario son los misterios de nuestra salvación. Entonces meditamos con la Virgen esos misterios que hoy nos dan salvación. En estos misterios tenemos el Evangelio concentrado. Es el evangelio meditado hecho propio por la fe. Lo fundamental en el Santo Rosario es la meditación. Y como todos ustedes conocen cada misterio es precedido por la oración más importante que es el Padre Nuestro, la Oración del Señor. La oración que cuando la rezamos con los sentimientos, con actitud de fe y del amor de Jesús, es una oración de infinito poder. Concluye cada misterio con el rezo del Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como un homenaje de alabanza a la Santísima Trinidad.

En las apariciones de la Virgen en Fátima, Lourdes y otras, cuando las personas rezan el Rosario, la Virgen reza el Padre Nuestro con los videntes y luego inclina su cabeza también rezando el Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Las otras 10 Aves Marías… ¿no es el Ave María una oración, en la primera parte inspirada en el Espíritu Santo? Fue el mismo Dios quién la compuso para María cuando mandó al Arcángel Gabriel a decirle: "Dios Te Saluda, María". Esto significa Dios te salve María, eres la llena de gracia, el Señor es contigo. Y le dice a su prima Isabel inspirada también por el Espíritu Santo, tú eres bendita entre todas las mujeres y el fruto que hay en tú vientre también es bendito.

 Cuando alguien reza el Rosario, si lo hace con devoción todo el cuerpo y el alma se unen: el tacto cuando lo estamos usando al pasar las cuentas, las manos se unen a la oración, los labios expresan lo que nuestro corazón, los oídos se unen también. Si los rezamos en comunidad, comunidad que alaba al Señor la imaginación recuerda los lugares del Evangelio, el corazón y el alma se elevan hacia el Señor y recogemos las necesidades de todos los hombres, precisamente con la Santísima Virgen, para presentárselas ante el Señor.

La Santísima Virgen María nos ha dicho que el Santo Rosario rezado con fervor y con perseverancia es el remedio en contra de cualquier mal y que no hay problema persona familiar, comunitario, nacional e internacional que no se pueda resolver con el Santo Rosario.

 La paz nos viene de Dios, la salvación nos viene del Señor, La Virgen proclama "el humilde" y Cristo dice: "será ensalzado". El Santo Rosario es un regalo solo para los que tienen corazón de pastor, corazón humilde, corazón pequeño. Pero el Rosario se ofrece a los sabios, a los Reyes, al Papa, a los Obispos y se ofrece a todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Nada hay tan sencillo como el rezo del Santo Rosario. No hay instrumento más sencillo para el pueblo de Dios –por supuesto respetando siempre la Eucaristía y los sacramentos- que el rezo del Santo Rosario. Son tantas las maravillas que se han dado a lo largo de la historia.

Si el mundo tomara la devoción del Rosario habría paz: Un solo Rebaño y un Solo Pastor. No hay instrumento más sencillo si una familia reza el Rosario todos los días para superar todos los problemas que tenga. La familia que reza todos los días el Rosario siempre tendrá lo necesario para vivir. No les faltará un techo digno, un trabajo honrado y superarán las pruebas de esta vida. El Rosario nos lo ofrece nuestra Virgen Santísima, nuestra Madre, especialmente para los últimos tiempos. No es para llevarlo como un adorno en el carro, no es para tenerlo como un adorno en la casa, el Rosario es para meditarlo y rezarlo todos los días. No imponga el rezo del Santo Rosario a las otras personas. Motívelos, díganle el porqué y empiecen rezando un misterio para no cansarlos.

 Existe en algunos países un movimiento que se llama Armada Blanca. En otros países se llama Los Amigos de Jesús y María. Este grupo está aprobado pro el Santo Padre, quién consagró varios miles de niños en la Sala de Conferencia Pablo VI del Vaticano. El grupo consiste en niños de 3 a 12 años comprometidos a llevar el Santo Rosario colgado en su pecho, se le preparan enseñanzas, se consagran a la Virgen, se les viste de blando el día de su consagración como símbolo de pureza y se comprometen a rezar un misterio del Rosario todos los días para que se cumplan los planes de la Virgen y para la Salvación del mundo.

 Es necesario, hermanos, hacer una gran muralla, un ejército no se vence con un soldado, ni con 50 soldados. Un ejército no se vence con otro ejército. El demonio está formando un ejército y por eso tenemos los católicos que formar el ejército de las almas que son devotas de la Virgen, que rezan el Rosario cada día y que van a la Santa Misa a recibir la fuerza de la Eucaristía. Con el Santo Rosario el mundo se salvará.

 Hace años estábamos predicando un Retiro Espiritual Carismático en una ciudad donde había mucha influencia de hermanos y sectas evangélicas. Se hicieron muchas preguntas y oramos. Durante el retiro una hermana del equipo tuvo una visión. Vio un punto de donde salían muchas personas, así como sale un brazo de un cuerpo. Las que iban a un lado no llevaban nada en sus manos y de otro punto salía otro grupo numeroso de personas que iban bajo el manto de la Virgen. La Virgen llevaba el Rosario y todos llevaban el Rosario en sus manos. Fueron avanzando ambos grupos de personas y cuando se encontraron de frente desaparecieron todos los que no llevaban el Rosario y perseveraron los que iban con la Virgen con el Rosario en la mano. Dicen los Santos –que son los hombres que entiende de Dios- que la persona que reza el Rosario con fe está predestinada a la eternidad.

 Para los tiempos difíciles que vienen para el mundo solamente van a perseverar las personas devotas a la Virgen, los amantes de la Eucaristía, los que llevan el sello del Espíritu, pero sobre todo, perseverarán aquellas que en esa devoción a la Virgen rezan el Santo Rosario cada día.

Los invito hermanos, a no abandonar esta hermosa práctica que nos viene del cielo y que es remedio para todos los males de la humanidad.

 

LA EFICACIA DEL SANTO ROSARIO

 El Rosario es el arma que la Santísima Virgen nos da... Hay un pasaje bíblico que todos ustedes conocen, es el pasaje de Naamán. Recuerden que Naamán tenía lepra. El oyó una muchacha de Israel decir que en Israel había un profeta con grandes poderes de Dios, el profeta Eliseo, discípulo de Elías.

 Naamán preparó una caravana de carruajes, llevaba vestidos y regalos. Al llegar no fue donde el profeta Eliseo sino que fue donde el Rey con una carta que le enviaba su Rey Aram. Y le entregó la carta de Aram diciendo: "vengo aquí para que me cures" y el Rey que no tenía el carisma, ni la santidad, ni la oración de Elías se rasgó las vestiduras y dijo: "cómo es que tu Rey me está poniendo en prueba y tentación para hacerme la guerra ¿cómo se te ocurre que yo te voy a curar? ¿Quién soy yo para curarte"?. Lo envió donde el profeta Eliseo y cuando Eliseo lo vio le dijo: "báñate 7 veces en las aguas del río Jordán". Naamán se puso furioso y dijo: "acaso no hay río más hermoso y con aguas más cristalinas en mi país, yo pensaba que ese hombre me iba a poner la mano y se me iba a quitar la lepra." Agarró sus látigos, les dio a sus caballos y se marchó. Uno de los sirvientes le dijo: "señor si ese hombre que dicen de Dios le hubiera mandado hacer algo difícil para curarse lo hubiera hecho"? Y el respondió: "por supuesto que si" Señor, continuó el sirviente, ¿pero si te ha mandado algo tan sencillo como bañarte 7 veces en las aguas del río Jordán porque no lo intenta? El criado tenía más sabiduría que el dueño. Y él le dijo: "es verdad" sin mucha fe bajó y se bañó 7 veces en el río Jordán curándose de la lepra. (2 Reyes 5).

Si la Virgen María les mandara a ustedes a hacer algo bien difícil para obtener la salvación, la libertad en la familia ¿ustedes lo harían? Pero nos manda a bañarnos 50 veces con el Rosario y algunos dice: "yo creí que iba a ser otra cosa".

Queridos hermanos, el Santo Rosario puede parecer un tanto repetitivo, pero es algo tan sencillo, tan fácil de realizar que si lo intentamos con un poco de fe, vamos a ver la eficacia salvadora del Santo Rosario. Las personas que quieren ser devotos de la Virgen, tiene hermanos, que por ir por un camino que nos gusta ir a los humanos. Es el camino de la pequeñez, de la sencillez, es el camino de la humildad.

 Hubo un gran teólogo en la Edad Media, Francisco Suárez que dijo que era capaz de cambiar toda su teología por una sola Ave María bien rezada.

El Papa Pablo VI escribe en su Carta sobre la Devoción a la Virgen que la mejor oración que existe es la Santa Misa. No hay nada más grande que tenga la iglesia y la humanidad que la Eucaristía. El Vaticano II dice que es la culminación que tiene la humanidad.

El Papa coloca como segunda oración algo que se está difundiendo mucho últimamente que es la Liturgia de las Horas –que es la Santificación del Tiempo a través del rezo de Laudes y Vísperas. Es una celebración litúrgica hecha fundamentalmente de salmos de alabanzas al Señor que las comunidades religiosas, los presbíteros y últimamente también muchas comunidades, a motivación del Papa, están llevando a cabo porque es una oración que se hace en la persona de Cristo y de la Iglesia. Después de esas dos oraciones dice el Papa Pablo VI, que la mejor oración es el rezo del Santo Rosario.

 Nosotros queremos, queridos hermanos, brevemente motivarlos a rezar el Santo Rosario. ¿De dónde vienen el poder y el valor del Santo Rosario? El poder del Santo Rosario están en que la Virgen María, Reina de los Cielos y Tierras ha dicho que la persona que lleve el Rosario se le abrirán las puertas del cielo y se le cerrarán las puertas del infierno.

 El Santo Rosario tiene un gran poder para salvar al pueblo de Dios. Se ha discutido mucho sobre quién es el inventor del Rosario, porque el Rosario ha tenido varias modificaciones a través de la historia. Fue el Papa León XIII quién dijo que la inventora del Santo Rosario fue una mujer: LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA.

 Sin embargo, el Santo Rosario fue precedido por cierta historia. En la Edad Media los conventos recibían hermanos legos –que no sabían leer ni escribir y mientas los que sabían leer rezaban el salterio- los 150 Salmos, los otros rezaban 150 Padre Nuestro. Entonces hicieron un Rosario con 150 cuentas. Después de eso lo dividieron en tres partes y luego ya no fueron Padre Nuestro, sino Ave María que se empezarían a rezar.

Pero la verdadera inventar del Rosario fue la Virgen María. Ella escogió a Santo Domingo de Guzmán y le dijo: "Domingo ve a predicar en todas partes mi Rosario. Te encomiendo a ti  y a tus seguidores." El Santo Rosario será un remedio rápido y eficaz contra los males de la humanidad".

 Santa Domingo comenzó a rezar el Santo Rosario. El fue un gran predicador y sin embargo tenía que luchar contra una herejía muy fuerte y era muy difícil la conversión de las personas. En lugar de predicar tanto decidió rezar más el Rosario y empezó a ver como los pecadores caían a los pies de Jesús.

 Cuando el Rosario es una verdadera expresión de amor tiene una gran fuerza. No sólo el hecho de que la Santísima Virgen lo haya inventado y pedido, sino que por ejemplo, el Papa Pablo VI lo rezaba todos los días, los 15 misterios y era su oración preferida. Cuando el Santo Padre fue a hablar a las Naciones Unidas llevaba el Rosario en las Manos.

 El Rosario es algo sencillo. Sin embargo es una oración que tiene un compendio extraordinario del evangelio. El Rosario ha sido llamado "el Breviario –la liturgia de las horas" por las personas que no tienen la oportunidad de rezar la liturgia.

 

¿QUE ES SANACIÓN INTERIOR?

 

Sanación interior es cuando el Señor toca los traumas, las heridas, las angustias, todo ese mundo interior que tenemos nosotros que no ha recibido amor, que ha recibido golpes y que no nos capacita para ser libres, que no nos deja ser felices, que no nos deja amar…

Nosotros vamos a ofrecer este Santo Rosario para que la Virgen pida nuestra sananción interior, de tal manera que esa es la intención fundamental. Porque cuando nosotros estamos sanos podemos ayudar a los demás. Nadie puede hacer feliz a otros, si no es feliz con el mismo.

 

 

MISTERIOS GOZOSOS:

(Lunes y Sábado)

 

 En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo, Amén

 El primer misterio lo vamos a rezar para que Dios sane interiormente a nuestros antepasados. Nosotros recibimos por herencia de nuestros padres, abuelos y bisabuelos una serie de condicionamientos. A veces. Problemas genéticos, que se nos han transmitido y no podemos cambiar hasta que se nos ore para que el poder de Cristo, para quien no hay pasado ni futuro, sino que todo está presente, sane a nuestros antepasados.

Queridos hermanos, vamos a creer en este momento que entre nosotros está presente místicamente la Virgen Santísima (que significa está misteriosamente e inexplicablemente) pero con una influencia real. Ella está aquí y aquí está Jesús. En este momento puedes estar seguro que Jesús está viendo, te conoce y te ama. María Santísima también te conoce, te ama y es tu Mamá. Ellos quieren tu bien y quieren sanarte.

 

 

PRIMER MISTERIO DE GOZO

 

 Vamos a contemplar el misterio de la Encarnación.. El arcángel Gabriel anuncia a Nuestra Madre la Virgen María, que Dios le ha elegido para ser su Madre. La había elegido entre el resto de Israel, en San Joaquín y en Santa Ana. Por eso, ahora le queremos pedir a la Virgen que ella que tuvo unos padres santos (porque fueron preparados por Dios) nos sane y que el Señor sane a través de la Virgen las generaciones anteriores a nosotros.

 Virgen María, tu conoces a mi mamá y a mi papá. Tú conoces, Jesús a mis abuelos, bisabuelos y tatarabuelos y anteriores generaciones y conoces muy bien el momento en que yo fui concebido en el vientre de mi mamá. Por ese misterio que fue preparado, que tú mamá, eres llena de gracia, que fuiste concebida en el vientre materno sin trauma sin transmisiones de pecado, por amor, por plan de Dios, pido que sea sanado en el momento de mi concepción en el momento anterior de mi concepción. Que toda generación de influencia demoníaca, de espíritu malo y que toda enfermedad transmitida por mis antepasados sea sanada ahora, por este misterio del Anuncio y de la Encarnación del Hijo de Dios en tus entrañas purísimas.

Tú nos conoces Señor, por eso, perdonamos a nuestros padres si no nos concibieron por amor, si fuimos hijos naturales o abandonados, si fuimos concebidos en momentos de locura, de borrachera, de violación. Que todo eso pueda ser sanado por el poder de las Llagas de Cristo, de la Sangre que el Hijo de Dios tomó de la Virgen y que al asumirla le dio un valor infinito.

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 En este momento Señor, si algunos de nosotros recibieron por generación algún espíritu del mal, alguna capacidad de adivinación fuera del Plan de Dios, sea sanado por intercesión y los méritos de María Santísima. Si alguien tiene alguna tendencia a la droga, al alcoholismo, alguna enfermedad transmitida por sus padres con secuelas que hoy le siguen causando dolor, sea sanado en este momento.

Por la meditación del misterio de la Encarnación, porque Tu, Jesús, cuando Te encarnaste en María Santísima, al asumir su naturaleza purísima también la asumiste para sanar mi naturaleza y de alguna manera también tomaste mi naturaleza, que iba a recibir no de una manera pura y santa como Tu. Por eso, ahora yo proclamo que por el Misterio de la Encarnación, esta asamblea se vea liberada y sanada de traumas inconscientes, que ni siquiera nosotros conocemos, pero Tú. ¡OH Dios!, si conoces. Porque tienes tan presente el pasado como este momento. Hay personas que desde hoy, van a sentirse libres en algún área de su vida, por que Tu, Señor, por medio de la Santísima Virgen nos estás sanando.

 

 

SEGUNDO MISTERIO DE GOZO

 

Contemplamos como Nuestra Madre, llevando en su vientre purísimo a Jesús saludó a su prima Isabel. La visitó pero María iba tan llena de gracias, que apenas su saludo llegó a los oídos de Isabel, Isabel quedó llena del Espíritu Santo. Juan Bautista también quedó llenó del Espíritu Santo y él, que fue concebido con pecado original, dicen algunos teólogos, fue sanado del pecado dentro del vientre materno. Fue como bautizarlo por el momento de la visitación.

Pedimos ahora la sanación de esta etapa de nuestra vida en el seno materno. Mamá Virgencita, yo te pido que tu visites con Jesús y sus Méritos, en tu seno virginal, el momento en que mamá estaba embarazada de mí, si fui concebido sin amor, que ahora se sane este trauma, porque el amor del Padre lo tengo a través de Tu hijo y el amor de madre lo tengo a través de Ti. Si mis padres no me desearon y pensaron en abortarme y eso me traumatizó, sea sanado ese trauma. Si mamá tuvo enfermedades, recibió golpes o angustias o problemas y eso se grabó en mi inconsciente, en este momento que me visitas, Virgen Santísima, con Jesús, que el Espíritu Divino sane esos nueves meses de embarazo. Lo que allí recibí de bueno, sea multiplicado y lo que allí recibí de trauma, sea sanado. Si no me aceptaron mis padres como varón o como mujer, tú, ¡oh Mamá!...

Tú ¡Oh Jesús! Me aceptas así como soy. Pero pido que desde el seno materno yo me sienta amado por Dios, amado por ti, Virgen María y sea sanada mi vida de toda carencia de amor, de toda enfermedad transmitida por mi mamá y también de cualquier otra herida que yo desconozca.

Por eso ahora, Madre, seguro estoy de que en este segundo misterio tú estás aquí y me visitas. Al alabarte y rezar el Santa María yo no hago sino dirigirme a ti, como Isabel… con admiración, con agradecimiento, con gozo recibiéndote hoy en mi casa, porque me estás trayendo sanación.

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 

 

TERCER MISTERIO DE GOZO

 

 Contemplamos el nacimiento del Hijo de Dios… En ese nacimiento; que es el fruto del amor del Padre, los Ángeles cantaron a los pastores "Gloria a Dios en el Cielo, Gloria a Dios en las Alturas y Paz en la Tierra a los Hombres de Buena Voluntad" Jesús, tu nacimiento es causa de alegría y salvación.

En este momento nosotros queremos pedir la sanación interior de los años de nuestra infancia, de nuestra niñez, especialmente de los primeros diez años de nuestra vida,. Jesús, tu conoces nuestro primer año. Que cada Ave María sea la sanación de un año. Por eso en este momento que tú tuviste tanto amor de San José y de la Virgen cuando naciste en Belén, mira el nacimiento de cada uno de nosotros, Señor y mira los traumas que sufrimos cuando éramos niños, las pelas del hogar, el divorcio de los padres, mira la muerte de aquel ser querido que, al ocurrir nos traumatizó. Cuando estuvimos enfermos y lloramos y no nos llevaron a la clínica, mamá no lo sabía y no entendía lo que pensaba. Cuando aquel animal llegó a mi cuna y me llenó de miedo. Y aquel primer pecado que nos llenó de vergüenza. Cuando fuimos por primera vez a la escuela y se burlaron de nosotros, de nuestra manera de vestir o de hablar. Cuando  cometimos aquella falta y nos castigaron brutalmente. Por los celos de nuestros hermanos. Por la manera que nos criaron nuestros padres, si alguien no recibió amor, Jesús llena su corazón de amor. Porque Tú amor recibiste todo el amor del Padre y a través de San José, el amor humano, el amor de la Virgen, por eso el que no haya recibido amor de papá o de mamá sea sanado ahora y su corazón se llene de amor.

 Perdonamos a papá o mamá. Entregamos cualquier clase de rencor o de resentimiento. Tu Virgencita no guardaste rencor porque tu hijo tuvo que nacer tan pobre en Belén. Tú supiste confiar en el Señor, bendita eres. También si hemos sido malcriados, maleducados o fuimos también de alguna forma violados en los derechos humanos, golpeados o castigados brutalmente o sentimos una enfermedad terrible que creíamos que nos moriríamos o si fuimos violados realmente, si alguna dama fue violada cuando era niña o si algún muchacho cuando era niño y eso modificó su conducta sexual. Todo esto te lo entregamos, Señor.

 Hay personas que están pidiendo por sus hijos, también el Rosario va a traer sanación al hogar. Madre, estás escuchando las súplicas de tantas madres y padres que están aplicando este misterio por sus hijos. Ellos sufren algunas de estas calamidades y en este momento donde estén ellos también serán tocados, por este poder, gracias, Mamá. Gracias Jesús, porque estamos viviendo este misterio del nacimiento en nuestras propias vidas. Bendito sea Señor, si alguien en el momento del nacimiento fue sacado por "fórceps", si alguien en el momento de nacer fue un parto demasiado duro, sea sanado de toda consecuencia. Lo estás haciendo Jesús.. por esos méritos de tu nacimiento en Belén, por esos méritos de tu infancia Jesús, que tu le dijiste al Padre que por esos méritos acompañados con la mirada suave de la Virgencita. María aplica cada Ave María que desgranamos como un homenaje de cariño a los más traumatizados, a cada año de nuestra vida en nuestra infancia. No sólo a los diez primeros años también a los doce, trece primeros años de vida. Y te damos gracias Señor, porque lo estás haciendo.

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 

 

CUARTO MISTERIO DE GOZO

 

 Contemplamos el misterio de la presentación del Niño en el Templo… le pediremos al Señor que sane nuestra adolescencia y nuestra juventud.

En la juventud muchas veces uno está aturdido, no sabe lo que es bueno. En la adolescencia y en la juventud surgen en nuestro organismo todo ese mundo hormonal, descubrimos la sexualidad. Muchas veces no la descubrimos de la boca de los padres y los educadores, como un don precioso, sino con morbosidad, con curiosidad y a veces con pornografía y de malas maneras.

 Queremos pedirte Madre, que como tú presentaste a Jesús en el Templo con San José y lo colocaste en las manos del sacerdote Simeón y de Ana, la profetiza, que coloquéis también nuestra vida en las manos de Cristo Sacerdote y en tus manos Virgen Santísima, para que seamos sanados de todo el desorden que pueda haber a ese nivel de sexualidad en nuestra vida de rebeldía. Cuando éramos jóvenes veíamos una incoherencia en los adultos entre lo que decían y lo que vivían.

Cuando comenzamos a cometer el primer pecado grave, con conocimiento, cuando hicimos el primer hurto, cuando empezamos a sentir el primer rencor y rabia en el corazón al ver la perversidad que hay en el mundo. Cuando erramos por cambios de vicios y de pecado, pero Tú, Jesús que fuiste presentado en el Templo dices que, "hay más alegría en el cielo por un pecador que se convierte que, por noventa y nueve justos que no necesitan de misericordia" y dices que, "tiene más derecho a tu Misericordia más el pecador y el más necesitado por esos méritos de tu presentación".

 Nosotros presentamos este periodo de nuestra turbulenta adolescencia y juventud para que sean sanados los traumas, las heridas, quitados los miedos. Esa edad marcó también nuestra vida. Hay personas que empezaron a fumar en esa edad y hoy todavía pueden caer. Personas que en ese momento tomaron decisiones erróneas, en leer libros equivocados, que le confundieron y necesitan sanación en su mente para conocer la verdad. Personas que hicieron actos torpes, deshonesto y pecaminosos, equivocados que marcaron sus vidas y cuyas cadenas todavía no han sido rotas.

 Sana Jesús, toda mi juventud, toda mi adolescencia, por los méritos de tu propia adolescencia y juventud en que estabas sujeto a San José y a la Virgen María, sobre todo por la plegaria de nuestra Mamá. Por tu plegaria Virgencita, que en este momento, en este cuarto misterio se hace realidad, sea sanado ese periodo de mi vida. Para que yo pueda hoy cimentar mi futuro sobre bases sólidas, llenas de amor, verdad y paz.

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 

 

QUINTO MISTERIO DE GOZO

 

Contemplamos el misterio del Niño perdido y hallado en el templo… En este misterio vamos a pedir la sanación de lo que estamos sufriendo ahora interiormente. Sobre todo, los problemas que tenemos actualmente. Ojalá nos abandonemos, como el Niño de la Madre de la Divina Providencia. Aquí contemplamos cómo el Niño Jesús se quedó en el templo y la Virgen y San José lo perdieron por tres días. Ellos lo buscaron afanosamente hasta encontrarlo, no descansaron y hubo gran alegría cuando lo encontraron. Todos los males que hay en el mundo vienen de ahí; de que uno pierde la óptica de Jesús. El estaba ocupándose de las cosas del Padre y El dijo: "el que busque el Reino Tendrá lo demás por añadidura". Nos invita a "buscar el Reino y a Confiar en el Padre". Precisamente nosotros en el Padre Nuestro le decimos a Dios: Padre eres mi papá, eres el origen de mi vida, me has elegido, no es que me ames como un padre de la tierra, que me ama cuando ya me ve, Tú me amas desde antes de yo existir. Señor, me amas como soy y me has hecho miembro de una familia. No eres sólo Padre mío, eres Padre Nuestro. Me has dado tantos hermanos, Tú eres el Cielo Padre, Tú mismo eres el Cielo. Por eso estás en el Cielo, por eso mereces ser Santificado.

 

Padre, porque Tú eres Santo y me has creado para ser Santo, hoy pido esa santidad, esa sanación. Que lo que es un obstáculo en mi vida, una cadena, un hilo, una herida sea sanado para que yo sea libre, para que nada me impida cumplir los mandamientos. Tu hijo me enseñó a decir que venga ese Reino tuyo, no el de las tinieblas y que se haga tu voluntad Padre, la que revelaste en los mandamientos.

Padre Amado, Padre Santo, hoy también te quiero pedir, que el pan de cada día venga por añadidura, mira la preocupación que tengo por un problema de empleo, de una deuda, de una situación, de un hijo mío. Tu vienes al encuentro de todas las necesidades en el pan de cada día y Tu ¡Oh Dios! Me has enseñado que Tu me perdonas, que Tu me amas, que setenta veces siete siempre, siempre me amas y me perdonas. No te importan mis pecados, te importo yo.

 

 Dame la capacidad también de poder amar. Esto es sanación verdadera. Sano no es que no tiene problemas, es el que cumple Tu Voluntad y ama. Mira mi corazón oprimido incapaz de amar lo bello.

 

 Señor, sánanos…. Y en el Ave María, Virgencita proclamamos que tú estás libre, que tú estás sana, te decimos: Dios Te Saluda, Dios te Salve, Tu nombre bello lo pronunciamos, María. Que se pueda pronunciar también mi nombre, que yo pueda sentir que Dios me saluda y pronuncia mi nombre. Y que pueda hoy mi corazón llenarse de gracia, llenarse de la ternura y del amor del Señor. Que la sanación venga, porque el Señor está contigo, que yo pueda ser feliz y bendito entre las criaturas por ser Hijo de Dios, y que dé frutos.

 

 Mamá, también te pedimos que ruegues por los pecadores, eres Santa, eres Madre de Dios omnipotente, eres madres de Jesús y puedes conseguirlo todo. Por eso mira ahora nuestras penas, Mamá, tú vas a estar ahora delante de cada uno de nosotros, Madre. Tu vas a estar delante de mí ahora y cuando rece este Ave María. Creo que estás delante dándome tu amor y tu sanación. Siento que me dices que nada debo temer porque tú eres mi Mamá, que nada debo temer porque Dios es mi Papá y no hay nada, nada que no sea vencido.

 

¡Gracias Madre, Gracias Señor! Ten piedad de los que tienen más problemas en este momento. Señor, problemas con los hijos, problemas de divorcio, problemas de salud y problemas de otra índole, Señor. Situaciones que quieren abandonar y que duran y no pueden, situaciones de pecado, pero sobre todo, lo que nos está angustiando en este momento. Lo que es causa de dolor, de nerviosismo, de insomnio, todas las fobias, los rencores, los miedos, inseguridades que en este momento todo sea sanado, por los méritos de Jesús de sus doce años, por méritos de Jesús que se ocupaba de las cosas del Padre y por tu intercesión maternal, ¡oh, Virgen María!.

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 

 En gracia, en santidad, en Espíritu de Dios moraban ellos. Te pido ahora Señor que envíes Tu Espíritu Santo sobre nosotros, sólo Él conoce el misterio de Dios y sólo Él conoce nuestro propio misterio. Espíritu de Paz, Espíritu de Amor, de Fortaleza, de Entendimiento, de Sabiduría, de Consejo de Luz, de unión, ven a mí.

 Ven a mi hogar, Espíritu Santo, ven a mi hogar, María Santísima. Sobre todo ven a mi corazón, para que more la paz y desaparezca toda inquietud y todo temor. Todo lo coloco Madre de la Divina Providencia en tu regazo y puedo dormir tranquilo porque tengo alguien que cuida de mi.

 

Bendita eres María, gracias por tu intercesión y Bendito seas Tú, Señor. ¡Gracias Señor!... Te damos gracias por lo que has hecho, estás haciendo y seguirás haciendo. Tú que ere el Señor, Tú que Vives, Tú que Reinas, por los siglos eternos. Amén.

 

 

MISTERIOS DE DOLOR

(Martes y Viernes)

 

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Espíritu Divino, Espíritu Santo que eres el que ora en nosotros, Espíritu de Jesús, te pedimos que Tú mismo ilumines y guíes la meditación de estos misterios y unjas las palabras y des poder a la oración para que sean sanadas nuestras vidas.

Jesús, que especialmente seamos sanados espiritualmente de todo aquello que es pecado, que nos lleva a la ruina espiritual. Jesús, danos un arrepentimiento sincero de nuestros pecados para que podamos contemplar Tus Misterios de Dolor unidos a la Virgen Dolorosa.

Pero a un dolor que es Redentor, a uno que trae la Gloria de la Resurrección. Por eso, quita en este momento, Jesús todo obstáculo, cansancio, tentación, hazte cargo de mi sueño, de cualquier preocupación para que podamos dedicar en este momento, Jesús, esta oración de contemplación para honrar y dar Gloria al Padre y para nuestra santificación.

 

 

PRIMER MISTERIO DE DOLOR

 

 Jesús ora en Getzemaní hasta sudar gotas de sangre… Y el oró diciendo: "Padre, si es posible aparta de mi este Cáliz pero que no se haga mi voluntad sino la tuya". Y Tú Padre le enviaste un ángel para darle fortaleza y allí Jesús dijiste a Tus discípulos dormidos: "Vigilad y orad para no caer en tentación". Sigue ocurriendo hoy lo mismo en el mundo, Jesús, Tus discípulos estamos dormidos. Siempre que hay que hacer algo, dejamos la oración para un segundo momento y después no la hacemos. Jesús, queremos pedirte esa gracia de conocer la voluntad amorosa del Padre y aunque nos cueste sacrificio, aunque fuere la muerte, danos la gracia de hacerla con amor.  También queremos pedirte que sean vencidas las tentaciones de cada uno de nosotros por este misterio que contemplamos con María Santísima, Señor ya que místicamente ella estaba unida a Ti. Pues siempre lo ha estado, sobre todo en el momento y misterio de la cruz. Mira ahora Jesús las tentaciones fundamentales de nosotros. Virgen vencedora de todas las batallas de Dios, mira las batallas que estamos perdiendo. Las batallas donde el maligno está ganando, especialmente estas tentaciones que nos hacen caer siempre en los mismos pecados. Y esa tentación de abandonar la oración. Esa tentación de no abrazarnos al misterio de la cruz, a veces buscamos a Dios por el placer que nos causa o por no tener problemas. Queremos buscarlo por amor y seguirlo con ese misterio de la Cruz.

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 

 Virgen Santísima, tú estás viendo las tentaciones fundamentales que hay en mi vida. Tentaciones que me llevan a desconocer la verdad y a volver la espalda a la voluntad del Señor. Tentaciones que me llevan a escoger el camino fácil, el camino cómodo, pero que me apartan de la voluntad amorosa del Padre.

 Pido a la Virgen María que por su intercesión, por esas gotas de sangre que sudó Jesús en Getsemaní, cuando Él estaba cercano a su Pasión y por esa oración que nos enseñó el Padre Nuestro donde nos dijo que le pidiéramos al Padre que no nos deje caer en la tentación y que no ofendamos al Padre que está en el cielo. Concédenos esta gracia, oh, Virgen María por este primer misterio de dolor que acabamos de meditar y es preciso sudar sangre, ayunar, vigilar, orar constantemente. Merece la pena hacer como lo hizo Jesús, que lo hizo por nosotros, para que nos mantengamos firmes en los caminos de Dios.

 

 

SEGUNDO MISTERIO DE DOLOR

 

 Jesús es azotado… Contemplamos cómo Jesús es atado en la columna. Lo amarraron, a Él que es la Verdad, que nos hace libres. Amarraron físicamente aquél que trae la libertad plena de los corazones y que vino a romper las cadenas y él se dejó atar para vencer tus ataduras, para romper tus cadenas. Y a su Cuerpo Santo le dieron latigazos sin fin. Prácticamente no había una parte del Cuerpo Santo de Jesús que no estuviera marcado por la punta del látigo. Todo su Cuerpo era una herida. Pedacitos de Carne brotaron de ese Cuerpo concebido en el seno de María Santísima y chorritos de sangre salpicaron a los mismos soldados romanos que le estaban flagelando.

 Tú Jesús, sufriste todo eso para que los que estamos atados por cualquier situación de vicio seamos hoy liberados. Para que nuestros cuerpos sean sometidos al orden del Espíritu. Señor, Pablo decía que el sometía su cuerpo y sus palabras para que Tú fueras glorificado.

 Señor, queremos pedirte en este momento por las ataduras que pueda tener el cuerpo místico, por las heridas que pueda haber hoy en la Iglesia, en nuestros grupos de oración y en nuestras comunidades. Esa Sangre de Jesús que se derramó por mi tiene un valor infinito. Señor, "por tus heridas hemos sido sanados" dice el profeta. Por eso Jesús, yo quiero que Tú Sangre me purifique y que esa atadura en esa columna, esa flagelación rompa hoy mis cadenas. Señor, que no haya nadie ni nada que me impida hacer la Voluntad Amorosa del Padre.

 Mírame Madre, tu que eres la mujer libre, Bendita eres María, gracias mi Señor.

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 

 Señor, gracias porque no sólo estás rompiendo cadenas pesadas, sino también hilos que no nos permiten volar. Porque un pájaro puede estar amarrado por una cuerda o por un hilo, pero amarrado siempre es esclavo. Que no haya nada en nuestra vida. Señor, ningún pecado, ninguna tentación por pequeña o grande que sea; que todo sea roto hoy.

 Jesús, por este misterio que acabamos de contemplar y por la intercesión de la Virgen María, la Omnipotencia Suplicante porque ese Cuerpo con el cual sufriste Jesús, fue tomado de María Santísima. Por eso había algo de ella en ti en ese momento de la flagelación. Señor si dos personas que son gemelas sienten una los dolores de la otra, que dolor no habría sentido también ese mundo místico la Virgen María cuando fue flagelado Tu Cuerpo Santo y Glorioso.

Bendito seas Jesús por esas heridas, Señor que en este momento traen eficacia salvadora para romper todas nuestras cadenas. Yo lo proclamo así Jesucristo, que no haya nada ni nadie que me aten Señor, que me impidan conocer y hacer Tu Santa Voluntad.

 

 

TERCER MISTERIO DE DOLOR

 

 Contemplamos la coronación de Espinas… ¡Cómo Jesús siendo Rey de Reyes y Señor de Señores dejó que le coronaran un verdadero gorro de espinas! ¡Que brutalmente fue golpeado por una vara! Y cuando nosotros nos pinchamos con un simple alfiler en un dedo a veces lanzamos un grito. ¡Cómo estaría la cabeza de Jesús totalmente penetrada por esa corona de espinas que fue golpeada!

 ¡Que dolor tan grande sentiste Jesús, por amor a nosotros, Señor! Fue para nuestra salvación hoy, ahora en este tiempo, Señor. Y nos revelas que quieres curar, a través de esta imagen dices que Tú Jesús, eres el Buen Pastor que conoces a Tus ovejas.  Que tú, Virgen todavía sigues presentándole a Jesús como en Caná de Galilea las necesidades de todos tus hijos.

 Oremos también para que nosotros seamos sanados de todo complejo de superioridad o inferioridad al ver a Jesús coronado de espinas. Siendo Rey, el llevó esa corona para que tengamos el sano equilibrio en nuestra vida, para que se nos de una mente nueva, para que tengamos el mismo sentir de Cristo Jesús.

Jesús por ese Dolor, por la Sangre que derramaste, Señor. Por esa Corona, por esas burlas que te hicieron los soldados que se rieron de Ti, Señor…y los amabas. Danos la gracia, Jesús de también amar y perdonar a nuestros enemigos y de tener una actitud de equilibrio de que no nos importe lo que piensa la gente. Dios nuestro, Padre, gracias, Jesús porque estás sanando. Por eso juntos meditamos y rezamos este misterio para que sea una realidad la eficacia salvadora de Tú Corona de Espinas.

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 

Queremos Señor pedirte por las personas que sufren las tentaciones, especialmente cuando rezan el Santo Rosario. Y queremos pedirte por las personas que sufren tentación para no rezar el Rosario, para distraerse cuando lo hacen. Vamos a pedir esta oración.

 

ORACIÓN. Virgen Santísima, de una manera mística pero real tú estás aquí con nosotros, tu eres vencedora de todas las batallas. La Corona de Espinas de Tu Hijo ha traído por esa humillación un triunfo muy grande. Obtenemos la Palma y la Corona de la Gloria, tú eres Reina, tu Hijo es Rey, que ese reinado venga en este momento sobre nuestras tentaciones para que sean vencidas por el poder de Nuestro Señor Jesucristo. Por tu intercesión especialmente las tentaciones que van contra el rezo del Santo Rosario. Que sutilmente nos instan a no rezarlo, a hacerlo distraídos, a dejarlo para más tarde, a no creer en su eficacia. Yo creo y confirmo que este momento recibo una gracia muy especial, por tu presencia, Madre, para seguir rezando todos los días contra viento y marea el Santo Rosario. Gracias Jesús, gracias María. Amén.

 

 

CUARTO MISTERIO DE DOLOR

 

Contemplamos la subida de Jesús al Calvario con la Cruz a Cuesta… En la calle de la amargura se encontró contigo Virgen María y ustedes dos no pudieron hablarse, pero se hablaron los corazones. Aquella mirada ha sido una de las miradas más impresionantes de la historia. Tu Hijo quería quitarte el dolor y no podía. El te dijo con aquella mirada: "Madre para esto vine al mundo, para cargar con los pecados de la humanidad" y tu le miraste y le dijiste,: "hijo mío, mi destino está unido al tuyo" Entonces yo dije: "Ser madre es no sólo serlo en Caná de Galilea, sino para ser madre también es en este misterio de la Cruz". Tu comprendiste Jesús, que la mirada de mamá te daba fuerzas porque ella estaba invitándote a aceptar la voluntad amorosa del Padre. Y tu Hijo también te fortalece porque le habías escuchado que era preciso pasar por la tribulación, por la prueba, por el misterio de la Cruz para llegar a la Gloria.

Madre, en este misterio de dolor te queremos pedir por todos los que tienen una cruz muy pesada, para hoy la sienta liviana. Aceptándola y ofreciéndola para que puedan sentir ese yugo del Corazón de tu hijo suave y ligero y para que puedan poner sus ojo, no sólo en la propia Cruz de Jesús. Por eso dame la gracia, Señor de no encerrarme en mis propias penas, de no encerrarme en mi propio sufrimiento, sino de mirarte a Ti Señor, y de Sentir que Tú me ayudas porque Tú te conviertes igual que Simón. Y quieres que yo también ayude a mi hermano a llevar la Cruz. Te lo pedimos por los que más sufren en el mundo, los que están oprimidos por el demonio, los que no tienen que comer, los enfermos de la mente. Aquellos enfermos con dolores sumamente fuertes en sus cuerpos, por aquellos hogares que están a punto de deshacerse. Por aquellas personas que están a punto de quitarse la vida, por aquellas personas que piensan que ya no pueden más, por los que han sufrido injusticias, por los que están encarcelados y sobre todo aquellos encarcelados inocentes. Ten piedad Virgen María, mira ahora, Mamá las penas de mi propio corazón que sean sanadas para yo sea instrumento de la paz y del amor del Señor.

Por los que más sufren te pedimos ahora, Mamá, alivia sus penas. Por esos méritos de Jesucristo ascendiendo al calvario con la cruz a cuesta y con todas nuestras cargas, pecados, enfermedades y problemas.

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 

 

QUINTO MISTERIO DE DOLOR

 

 Contemplamos la Crucifixión y Muerte del Señor… En la Cruz Venció Jesús todos los males y abrió camino a todos los problemas. Allí estaba junto a la Cruz; la Virgen. Aquella a la que se le había dicho que para Dios nada es imposible. Estaba sufriendo su hijo y ella se ofreció precisamente para nuestra salvación.

Pedimos que cada uno de nosotros sepamos recibir la luz en el momento del misterio de la Cruz: estar como María Santísima al pie de la Cruz. Van a llegar tiempos de cruz para el mundo. La Virgen tuvo la fortaleza, Jesús murió por ti y por mi y desde entonces se abrieron las puertas del Cielo. Satanás fue vencido, el pecado destruido, abiertas las puertas del Cielo, porque la muerte de Cristo es la obediencia perfecta al Padre y si en un árbol había vencido el demonio a Adán y Eva en el Paraíso Terrenal en otro árbol ahora es vencido en el árbol de la Cruz por el nuevo Adán que es Jesús y la nueva Eva que es María.

 Vamos a ofrecer también este misterio para que no se siga crucificando también a Jesucristo, par que no se sigan cometiendo tantos abortos, para que se detenga esta cultura de la muerte, para que sea vencido el satanismo y la ola de violencia que hay, para que todos puedan hablar del río de la vida que brota de esa herida abierta de Cristo en este misterio de la Cruz. Y ahora, Señor que llueva sobre mí el río de la vida. Yo quiero abrir mi corazón y que el Agua y la Sangre que brotaron de Tú Costado la inunde, Señor para hacer un solo corazón con el de Jesús y de María. En este misterio pedimos también esa transformación total de nuestra vida, esa conversión, esa opción fundamental por el Señor. Bendito seas Jesús, bendita seas Virgen María.

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 

 

MISTERIOS DE GLORIA

(Miércoles y Domingos)

 

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Verdadero Dios y verdadero hombre hiciste tantas cosas hermosas en la vida. Nos enseñaste la verdad, sanaste enfermos, curaste leprosos, levantaste paralíticos, resucitaste muertos, cambiaste el agua en vino. Pero tu amor se manifestó hasta el extremo en Tu Misterio Pascual. Lo más grande que hiciste, Jesús, fue morir y resucitar por nosotros. Tu quisiste, Buen Señor dejar ese Misterio de Muerte y Resurrección en un signo, en un banquete. Por eso lo más grande que tiene la humanidad y la iglesia, Jesús es a Ti en la Eucaristía, Señor. Por eso aquí Te Adora hoy la Virgen María, Te adora la Corte Celestial, Señor la Comunión de los Santos.

Creemos firmemente, Jesús, que Tú estás vivo y resucitado en este Misterio de Pascua. Por eso hoy, Señor nosotros Te Adoramos, Te Alabamos, Te Bendecimos, Te amamos Señor, Creemos Jesús en Ti, queremos darte el homenaje de nuestro amor, Señor. Por eso, Jesús queremos pasar este tiempo contigo. Tu mamá tan sabia, Señor Jesús Trono de Sabiduría, siempre nos lleva a Ti y ahora nos está llevando a Ti en la Eucaristía. Por eso venimos con ella, Jesús para ser uno Contigo.

Señor, para glorificar al Padre y para entrar en esta maravillosa Comunión donde te entregamos nuestra debilidad, a Ti que eres nuestra Fuerza, Te entregamos nuestro pecado. A Ti que eres Salvador, Te entregamos nuestras enfermedades. A Ti señor que eres la vida, te entregamos nuestras tentaciones. A ti que venciste el demonio. Ponemos el vaso de barro ante Ti, que eres la Perla Preciosa, Señor Jesús… Bendito y alabado sea Tu nombre, Señor. Que todos los ángeles y los Santos te Alaben y todo mi ser Te Glorifique, Señor… Bendito seas Jesús, Dios verdadero y Hombre. Divino Maestro, Divino Pastor. Por eso Jesús venimos ante Ti a recibir sanación y salvación. Venimos a adorarte, a darte el homenaje de nuestro amor pero siempre que Tú estás con nosotros, estás como Salvador. Tú eres el Señor que es Salvación. Gracias Señor.

Miremos al Señor en actitud de respecto y de amor. Contemplamos hoy en esta adoración los Misterios de Gloria. Jesús está aquí vivo. Tú estás Vivo, Señor.

 

PRIMER MISTERIO DE GLORIA

 

En el Primer Misterio meditamos la Resurrección Triunfante de Jesús…. Tú Jesús llegaste al Cenáculo, las puertas estaban cerradas, llegaste Glorioso y dijiste: "La paz esté con ustedes" Y soplaste sobre tus discípulos y repetiste: "La paz esté con ustedes" Les enseñaste las heridas de tus Pies, las Heridas de tu costado. Y está escrito en Tu Palabra que por Tus Heridas fuimos sanados. Por eso, Jesús, yo te admiro y te contemplo ahora. Se que en el cielo estás glorioso, visible un día Te contemplaré. Pero se que estás aquí en este signo, Jesús también glorioso con tus mismas llagas, Jesús tu quieres la fe de mi corazón. Tú quieres que yo tenga la fe de la hemorroisa (mujer que padece flujos de sangre) que te tocó el manto, Jesús. La fe del centurión que creyó que una palabra que tu dijeras bastará para sanar a su sirvienta. Yo creo Señor. Te pido que aumentes mi fe y con María que está aquí adorándote, Madre Sacerdotal y Eucarística, que fue asociada también a la gloria, te ofrezco este Misterio que es en honor a María y en honor a Ti, Jesús, y en honor al Padre y al Espíritu Santo para la sanación espiritual interior y la sanación física del cuantos aquí estamos, Señor. Tu rezas con nosotros el Padre Nuestro pues Tú nos lo enseñaste.

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 

 Jesús Resucitado, miro tu presencia en la Hostia Consagrada, aquí estás por amor a Mi, con un amor infinito, con un poder infinito para sanarme. Estoy en los brazos de la Virgen recibiendo ahora Tu Salvación y dándole el homenaje de mi amor.

Gracias Jesús. Te Amo. Creo que de tus llagas en este mismo momento estás legando a mí el Río de Tu Salvación y de Tu Vida.

 Bendito, Bendito, Bendito, sea Dios. Los Ángeles cantan y alaban a Dios. Los ángeles cantan y alaban a Dios.

Yo creo Jesús mío que estás en el altar, oculto en la Hostia te vengo a adorar. Oculto en la Hostia te vengo a adorar.

Bendito, Bendito, Bendito, sea Dios. Los Ángeles cantan y alaban a Dios. Los ángeles cantan y alaban a Dios.

 

 

SEGUNDO MISTERIO DE GLORIA

 

 En el Segundo Misterio de Gloria contemplamos la Ascensión de Jesús al cielo… Jesús, ascendiste al Cielo no para desentenderse de este mundo, sino para ser mediador entre el Padre y los hombres. Dijiste: "Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo" Y si puedes estar ahora en la Eucaristía es porque tu subiste al cielo y desde allí enviarías Tu Espíritu Santo, que con la iglesia y la Virgen María te harían presente en la Eucaristía. Jesús rompiste todas las cadenas, rompiste la muerte, venciste al demonio, eres la verdad que nos hace libres.

Este Segundo Misterio, Jesús, que oramos y meditamos con María nuestra Mamá, lo ofrecemos para que todos los que tengamos algún vicio, alguna situación permanente de pecado que nos ata, sea grande o pequeña, seamos sanados y liberados. Por eso cada uno de nosotros traemos a tus pies desde las manos milagrosas de la Virgen María esos vicios. Señor rómpelos. Jesús libéranos. Jesús no permitas que el vicio nos mantenga en una situación permanente de esterilidad espiritual, de pecado mortal o venial. Tu lo puedes todo Señor. Una palabra Tuya, Señor bastará para sanarme.

 

 Por eso, Tu Palabra nos trae todos los dones del cielo, Señor. Tú que estás ante el Padre, allí estás como mediador nuestro con nuestras penas, pero estás ante nosotros también, Señor. Gracias Jesús, Tu poder llegue ahora a mi vida, a la raíz y causa de ese vicio que me ha atado, Señor. Estás sanando y liberando. Mamá ora conmigo, ora por mi, ora con nosotros y por nosotros en este misterio donde va a haber milagros de liberación y de sanación, por tu intercesión, por los Méritos de Tu Hijo.

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 

 Gracias Madre porque tu estas orando con nosotros y estás también adorando a tu Hijo, Rey de Reyes y Señor de Señores. Los Ángeles están llenando este lugar y están postrados adorando a Jesús, al Padre y al Espíritu Santo. También nosotros Lo Adoramos, Oh Madre, porque el Rosario tiene por centro a Jesús. Y lo adoramos glorioso en el cielo; pero presente realmente en el Sacramento con Su Cuerpo, Su Sangre, Su Alma y Su Divinidad para nuestra sanación.

Padre Te Adoramos,

Nuestras vidas Te entregamos,

¡Como te Amamos!

Padre Te Adoramos,

Nuestras vidas Te entregamos,

¡Como te Amamos!

Espíritu Santo Te Adoramos

Nuestras vidas te entregamos

¡Como te Amamos!

 

 

TERCER MISTERIO DE GLORIA

 

 Jesús contemplamos en este Misterio cómo enviaste desde el Corazón del Padre, tu Espíritu Santo sobre la comunidad primitiva…. Allí estaba María Santísima haciendo la primera novena de la Iglesia. Pero también hoy necesitamos tu Espíritu, Mamá tu estás con nosotros y tu sabes también, Virgencita, que la necesidad más grande que tenemos todos es que el Espíritu Santo inunde nuestro ser. Jesús si hoy con las plegarias de la Virgen, de los Ángeles y los Santos envías sobre mí tu Espíritu, mi vida hoy cambiará.

Ven Espíritu Santo, ven con Poder desde la presencia viva de Jesús. Ven como viniste sobre la Virgen y sobre la Iglesia en un principio en Pentecostés.

Señor ven como Agua Cristalina a regar, Señor, la sequedad de mi corazón. Ven como Fuego a purificar mi alma de la impureza y las manchas de pecado. Ven como brisa suave, Señor a alentar mi corazón. Ven como Bálsamo sanador. Ven con poder, Espíritu de Dios. ¡Envíalo Jesús!.

 Este misterio lo ofrecemos Jesús, a la Virgen, pero a través de ella a ti para gloria del Padre. Para que nuestra vida, hoy sea transformada, para que nuestro corazón ame la verdad, la virtud, la belleza, el bien, la vida que es el PADRE.

Jesucristo, danos la gracia en este Misterio de amar a Dios sobre todas las cosas, de amar con toda la mente y todas las fuerzas. Y también danos un corazón nuevo, que no guarde rencor, resentimiento, odio ni envidia a nuestro prójimo.

Danos con tu intercesión, Mamá esa oportunidad de cómo tu hijo, tener un corazón que ame al prójimo. Un corazón que cultive la civilización del amor y no la cultura de la muerte. Esto lo pedimos Jesús, con nuestra Mamá. Y tu Jesús, reza el Padre Nuestro que tu nos enseñaste, al Buen Padre Dios, donde pedimos el pan nuestro de cada día, no sólo el pan material sino el PAN de la Palabra, el Pan tuyo, que eres tu Jesús: la Eucaristía donde te estás dando continuamente. El padre nos está dando hoy también Gracias, Jesús.

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 

Mamá, Madre Eucarística, Madre de Cristo Sacerdote, eres el Primer Sagrario del Mundo, pues en ti habitó personalmente el Hijo de Dios. Madre estás aquí para llevarnos a Jesús y para traer a Jesús a nuestros corazones. Que El, ahora, Mamá, con tu intercesión nos toque con el poder del Espíritu Santo.

Cuando yo creo, alguien me toca

Cuando yo creo, alguien me toca

Cuando yo creo, alguien me toca

Es la Mano del Señor.

Cuando me entrego, alguien me toca

Cuando me entrego, alguien me toca

Cuando me entrego, alguien me toca

Es la Mano del Señor.

Cuando yo adoro, alguien me toca

Cuando yo adoro, alguien me toca

Cuando yo adoro, alguien me toca

Es la Mano del Señor.

Junto a María, alguien me toca

Junto a María, alguien me toca

Junto a María, alguien me toca

Es la Mano del Señor.

Nos estás tocando Jesús y

Con esta certeza cantamos:

Gloria, aleluya alguien me toca

Gloria, aleluya alguien me toca

Gloria, aleluya alguien me toca

Es la mano del Señor.

 

 

CUARTO MISTERIO DE GLORIA

 

 En este misterio contemplamos Jesús, algo que te dio mucha alegría a ti Señor, la Asunción Gloriosa de Tu Mamá al cielo… "Donde estoy Yo estarán ustedes" dijiste Jesús. Y Mamá estuvo contigo siempre también junto a la Cruz y tu la llevaste con los Ángeles al cielo. ¡Qué Alegría, Jesús cuando dijiste: Mira Padre aquí tienes a la primera en cuerpo y alma, después vendrán los otros! ¡Qué bueno eres Jesús! Mamá, ¡Qué hermosa experiencia al sentirte glorificada, con eses cuerpo transformado! Y realmente Madre, ese fue el momento donde pensaste que mereció la pena seguir al Señor, no haber desobedecido como lo hizo Eva. Mereció la pena haber dicho si, haber tomado la cruz, haber hecho la voluntad del Padre. ¡Que grande eres, cómo premias, Señor a los que Te Aman!

 

 Jesús te queremos pedir por nuestras familias… con nuestra mamá, que de la familia humana fue llevada a la familia Celestial. Tú, Jesús, eres miembro de la Familia Trinitaria, te hiciste miembro de la familia humana en Nazaret, en esa familia de María y José. Mira a mi familia, Jesús, la familia de estos hermanos. Señor, mira como ahora la Virgen te va a pedir Jesús que cambies el agua en vino, esta es nuestra petición, Señor. Y así también se lo pedimos al Padre, contigo Jesús porque Tú orientas las peticiones que la Virgen y nosotros, movidos por el Espíritu Santo te hacemos a ti, quien las conduce al Padre. Gracias Papá, porque ahora estás viéndonos a todos a través de tu Hijo, nos estás viendo en ese amor del Espíritu y en el corazón de nuestra Madre asunta a los cielos.

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 

Gracias Madre por enseñarnos a respetar, a amar, a adorar la Eucaristía. Gracias Madre por que ahora con Jesús, tu hijo aquí presente estás haciendo, por tu intercesión, que lluevan desde el corazón del Padre las más abundantes gracias.

 

 

QUINTO MISTERIO DE GLORIA

 

 En el quinto misterio, Mamá, contemplamos como fuiste coronada por la Santísima Trinidad en el Cielo como Reina y Señora de todo lo creado… Eres también mi Reina, ¡Oh Mamá! Eres Reina de mi corazón y de mi vida, de mis pensamientos y tienes que ser Reina de todo lo creado por ese reinado que tu hijo te dio por gracia, que Él lo tenía por derecho y por conquista.

 

 Pedimos ahora en este misterio, Mamá, mirando a Jesús en la Eucaristía por las personas más necesitadas. Tú sabes quienes son, Mamá, pero queremos pedirte milagros, cosas grandes por esas situaciones que parecen o son imposibles para los hombres. Esas personas que tienen graves problemas de distinta índole, pueden ser problemas espirituales, de hogar, de salud, económicos, de relaciones con otras personas. Mamá para ti nada es imposible y aquí esta Jesús. Tu hijo, esa es nuestra gracia en este misterio en que tu eres contemplada reinante. ¡Reina Oh, Madre! ¡Reina con tu hijo, tu corazón y el de Él en nuestra vida! ¡Que hoy aquí se rompan las cadenas y se muevas las montañas!

1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria al Padre.

 

 

Si sufres, si sufres hermano

Dame, dame tu mano

Y juntos de la mano

Cantémosle al Señor

 

Si sufres, si sufres hermano

Dame, dame tu mano

Y juntos de la mano

Cantémosle al Señor

 

Que El nos escuchará

Nos dará su mano y seremos tus hermanos

 

Que El nos escuchará

Nos dará su mano y seremos tus hermanos

 

Que El nos escuchará

Nos dará su mano y seremos tus hermanos

 

 

 

MISTERIOS LUMINOSOS

(Jueves)  

 

BAUTIZO EN EL RIO JORDAN

Entonces ve a Jesucristo que se venía acercando. Todos se quedan mirando y baja una voz del cielo "Este es mi hijo que yo quiero" mientras vuela la paloma humilde Juan se desploma, Jesús lo sube del suelo.

 

 

LAS BODAS DE CANÁ

(Jn. 2,1-11)

 A la familia sagrada a una gran boda la invitan unos cantan, otros brindan, feliz está la casada. De pronto muy preocupada María a Jesús le pide que el agua en vino destile porque se había agotado: brotando un fino bocado, con esto la fiesta sigue.

 

 

ANUNCIO DEL REINO

(Mc. 1,14/Lc. 4,18/Mt. 5)

 Por las tierras de Judea Jesús predica incansable los milagros son palpables para que la verdad se vea. Permite que un ciego lea y a muchos sana al instante sus amigos van delante en las bienaventuranzas, aquí nace una esperanza que cruza el tiempo distante.

 

 

LA TRANSFIGURACIÓN

(Lc. 9,32)

 Mientras su misión realiza el Hijo del Hombre ora cuando se acerca su hora, a los montes se retira. Contempla el cielo y medita Cuando un resplandor de luz. Hace brillar a Jesús Transfigurando su cuerpo. Quedémonos dice Pedro porque el Mesías eres tú.

 

 

LA ULTIMA CENA

(Mc. 12/Mt. 13/Lc. 14)

El último día Jueves con sus discípulos come y antes que el traidor se asome el vino y el pan ofrece Sus amigos se entristecen porque el sacrificio anuncia las palabras que pronuncia surgen de lo más sagrado el que muere por lo amado al miedo y dolor renuncia.

 

 

ORACIONES FINALES

 

Ofrecer la Salve para que se cumpla la voluntad sanadora y liberadora de Cristo y del Padre Santo en nuestras vidas.

Vamos a pedir por nuestra parroquia, familias, nuestro país y por el mundo el entero. Amen.

 

LETANÍAS A LA VIRGEN MARÍA

Señor, ten Piedad

Cristo, ten Piedad

Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos

Dios Padre Celestial

Dios Hijo Redentor del Mundo

Dios Espíritu Santo

Trinidad Santa, Único Dios

Madre de Cristo, Ruega por nosotros ..... en todas

Madre de la Divina Gracia

Madre Purísima

Madre Castísima

Madre intacta

Madre incorrupta

Madre inmaculada

Madre amable

Madre admirable

Madre del buen consejo

Madre del Creador

Virgen Prudentísima

Virgen digna de veneración

Virgen digna de alabanza

Virgen poderosa

Virgen clemente

Virgen fiel

Ideal de santidad

Trono de sabiduría

Causa de nuestra alegría

Vaso espiritual

Vaso honorable

Vaso insigne de devoción

Rosa mística

Torre de David

Torre de marfil

Casa de oro

Arca de la nueva alianza

Puerta del cielo

Estrella de la mañana

Salud de los enfermos

Refugio de los pecadores

Consoladora de los afligidos

Auxilio de los cristianos

Reina de los Ángeles

Reina de los Patriarcas

Reina de los Profetas

Reina de los Apóstoles

Reina de los Mártires

Reina de los que viven su fe

Reina de las Vírgenes

Reina de los Santos

Reina concebida sin pecado original

Reina asunta al cielo

Reina del Santísimo Rosario

Reina de la Paz

Señor, ten Piedad

Cristo, ten Piedad

Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos

 

 Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

Perdónanos, Señor

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

Escúchanos, Señor

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

Ten piedad de nosotros.

Ruega por nosotros Santa Madre de Dios para que seamos dignos de alcanzar y gozar las promesas de Cristo Nuestro Señor.

 

 

ORACIÓN

Te rogamos Señor Dios, que nos concedas a nosotros, tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada Virgen María, seamos librados de la tristeza presente.

 

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